La generación X: una nueva fábrica de emprendedores

Hace ya más de 2 años, escribí el artículo que reproduzco a continuación en sintetia. No he cambiado ninguna coma, ya que aunque se podría mejorar el estilo, lo sigo suscribiendo al 100%.

De hecho, de alguna de las cosas que digo aquí, me he convencido aún más con el paso del tiempo. Por ejemplo, de que la gente mayor a nosotros no nos va a dejar hueco y de que se van a agarrar a la silla con más fuerza que nunca. Y de que la gente que viene por detrás viene muy pero que muy fuerte, y que nuestros jefes les van a preferir en muchísimas ocasiones antes que a nosotros que ya estamos “viejos”.

La reflexión que hice en su momento, más el paso del tiempo, me está haciendo tomar algunas decisiones en la actualidad bastante importantes. Espero no equivocarme. Y sí, mi jefe ya lo sabe…

Este es el artículo tal como se publicó en sintetia en septiembre del 2012, artículo por cierto que significó el comienzo de mi colaboración con ese gran blog. Y aprovecho para agradecer al gran José Antonio de Miguel (@yoemprendo) que me pusiera en contacto con el no menos grande Javier García (@javiCIES) para poder publicar esto en sintetia.

 

Si tienes entre 30 y 45 años tengo una noticia para ti. Nos llaman la generación X. Y, aunque ni siquiera se te haya pasado por la cabeza, es muy probable que acabes siendo emprendedor… Y te voy a contar por qué.

Lo primero, algo sobre mi. Escribo en Sintetia pero de forma anónima porque muchas de las cosas que diré, las estoy viviendo, y no me apetece que en este momento gente cercana me asocie a esto. Por eso mismo, hablo con conocimiento de causa de algunas cosas, y otras son cosas que pienso que ocurrirán en base a la situación actual. Obviamente, soy parte de esa generación X, y aún no soy emprendedor.

Podrás leer muchos artículos sobre la generación X. Pero hemos pasado de ser objeto de innumerables artículos, a ser los grandes olvidados. Aunque no somos considerados nativos digitales, yo con 8 años estaba jugando con el azimut de mi computone, si eso no es ser nativo digital…

Nos enfrentamos a una crisis cómo no se había visto en muchos años. En aquella época, la universidad era una máquina de vomitar licenciados hacia el paro. La FP no era ni siquiera una opción, y nuestros padres sufrían de titulitis. Así que todo el mundo aspiraba a ser universitario, hasta que se demostrara lo contrario. Fuimos los que empezamos a disfrutar de las Erasmus, y los que empezamos a ver un mundo ahí fuera. Eso sí, que no se nos ocurriera buscar trabajo lejos de la casa de nuestros padres. Su objetivo era que comprásemos una casa en cuanto pudiéramos, y sobre todo, que trabajáramos para una gran empresa pero… nunca nunca nunca, montáramos la nuestra. 

Recuerdo el verdadero vértigo que daba ver las noticias durante la primera mitad de los 90, y sobre todo, después de la resaca olímpica. Aquella crisis parecía bíblica. He hablado muchas veces de este tema con gente que tiene ahora la edad que yo tenía entonces, y creen que en aquella época atábamos a los perros con longanizas. Es cierto que luego vino el boom de las .com y luego el inmobiliario que nos terminó de colocar a todos, pero la actualidad parece familiar a lo que vivimos en aquella época.

No quiero parecer el típico abuelo cebolleta contándote que con un duro se iba al cine y se tomaba unas cañas, ni que en la postguerra se pasaba hambre, pero sí que quiero situar la conversación. La generación X fuimos la primera que verdaderamente volvimos locos a los directivos de marketing. Éramos muy difíciles de categorizar, éramos cada uno de un padre y una madre. Con el inicio de internet, cada uno podía seguir los intereses más diversos con relativamente pocos recursos, y eso dio para muchísimos artículos.

Pero de repente, desaparecimos. El foco pasó a los Baby Boomers y al batiburrillo de generaciones que han venido después y que nadie se ha atrevido si quiera a categorizar por lo heterogéneo de ellas. Eso sí, de estas generaciones Y o Z, ya no sólo está mejor visto que emprendan, sino que dada la situación económica, es casi su obligación. Pero es que además, son los que llaman nativos digitales, son los que saben todo sobre redes sociales, nuevas tecnologías y son además mucho más divertidos que nosotros, que éramos unos pasotas y unos quejicas.

¿Y qué hay de los babyboomers? Los babyboomers son los que llegaron a la escalera corporativa antes que nosotros. Ocuparon los puestos directivos pensando que se podrían jubilar pronto con las stock options, pero resulta, que no sólo no se retiraron, sino que les va a tocar trabajar durante más tiempo. Sí, amigos de la generación X, tu jefe, que es unos 10 años mayor que tú, está ahí para quedarse y no tiene ninguna intención de moverse. Sobre todo, porque no tiene dónde.

Pero ojo, en algún momento, las empresas van a empezar a contratar a gente, y el mercado va a estar lleno de gente hiperpreparada: con idiomas, tecnólogos, más jóvenes y sobre todo, más baratos que nosotros, la Generación X. Además, sin cargas familiares y sin ningún miedo a la movilidad. Pero es más, muchos habrán tenido experiencias emprendedoras, algo que los empleadores valorarán muy positivamente.

Por todo ello, primera predicción para mis amigos más jóvenes: sois el prototipo de lo que quieren las corporaciones, y aunque ahora no os lo creáis, en cuanto esto mejore un poco, se van a pegar por vosotros, y en seguida se os olvidarán esos sueños emprendedores, que son muy bonitos, pero también sabemos que muy duros y, a veces, poco factibles.

¿Dónde nos deja a la generación X? Pues sinceramente, en una situación complicada. Primero, nos quedan muchos años para que ni siquiera podamos pensar en la jubilación, y eso si alguna vez llega. Tenemos gente por encima de nosotros que de forma proactiva no nos van a dejar sitio. A lo que hay que añadir que hemos perdido el atractivo cómo generación, somos una beta de las generaciones más jóvenes, una primera versión imperfecta, y además, sí amigos, ya no somos jóvenes.

Lo peor es que tenemos muchas ganas de hacer muchas cosas, somos por definición “culos inquietos”, pero no podemos hacer nada al respecto. Y aquí viene lo realmente grave. Observamos nuestro trabajo, nuestra empresa, y nos damos cuenta de que aunque quisiéramos, es materialmente imposible que lleguemos a los 65 años trabajando en lo mismo. Tampoco parece que fuese nuestro plan inicial, pero llegado este punto, ni siquiera es una opción como lo fue para nuestros padres o nuestros jefes. Y todo ello después de haber invertido una buena parte de nuestra carrera profesional escalando peldaño a peldaño la escalera corporativa. Y esto es francamente muy duro.

Antes de que alguien se sienta ofendido por decir que esto es duro con las condiciones que están sufriendo muchas personas de todas las generaciones, decirte que estoy de acuerdo, no es comparable, pero si te ofende y preocupa es que estás asustado por no “perder la silla”.

Y esto nos lleva al meollo de la cuestión, compañeros de generación, no nos va a quedar otra que ser emprendedores. Eso sí, hay muchas formas de serlo, no siempre tiene que ser en una start up creando aplicaciones chorras para el iphone. De hecho, aquí es dónde algunas cosas van a empezar a jugar a nuestro favor.

Tenemos la experiencia. Estamos muy curtidos de vivir en el “mundo real”. Sabemos lo difícil que es vender, y lo difícil que es crear estrategias e implementarlas. Pero sabemos hacerlo. Tenemos también la experiencia del mundo físico. Todo el mundo habla de que la revolución que viene va a ser en la fabricación, en lo físico.

Somos la única generación que somos nativos digitales y analógicos, sabemos que las cosas se fabrican, no sólo existen en una pantalla. Tenemos también experiencia en trabajar con personas, en liderar, en hacer equipo y de estar a las duras y a las maduras. Y también sentimos que las empresas deben de ser sitios más respetuosos con el medio y con las personas. Hemos vivido de primera mano el ambiente corporativo y sabemos lo que funciona y lo que no funciona.

Recientemente, en un evento, una persona reivindicaba que dejemos de asociar emprendedor a una persona con menos de 40 años; y no puedo estar más de acuerdo. Y eso es lo que vamos hacer nosotros, los miembros de la generación X. Nadie lo hará por nosotros. Y esto conecta con mi idea inicial: tenemos que hacernos la idea de que nos toca emprender, y cuánto antes lo hagamos, antes podremos liderar el proceso y estar más preparados. Porque aunque lo estamos (¿os acordáis de lo de JASP?) en algunos aspectos, en otros no.

Recomendaciones para quien no os sintáis preparados: no pierdas contacto con las nuevas tecnologías. No dejes de interesarte por las nuevas tendencias en los negocios. No pierdas contacto con los jóvenes (de verdad) para intentar comprenderlos, recuerda que serán tus clientes. Y sobre todo, empieza a perder el miedo que tenemos desde nuestra juventud a emprender. El mundo ha cambiado, las empresas no duran 100 años, y los puestos de trabajo duran menos. Los únicos que durarán, serán los que creemos nosotros.

¡Ah!, y una cosa importante. No se te ocurra poner esto en tu Facebook, twittearlo o compartirlo en LinkedIn, no vaya a ser que tu jefe se entere…:)

@resbla

2 comentarios sobre “La generación X: una nueva fábrica de emprendedores

  • el 20/02/2015 a las 09:12
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    Uffff, que escalofrío de leer esto… Pero muy cierto en muchas cosas, simplemente, hay que espabilar… que el modelo de “felicidad de nuestros padres (trabajo seguro + hipoteca, etc…) simplemente ya no aplica. Lo cual no es ni bueno ni malo (yo lo prefiero, la verdad).

    Anécdota… Una buena amiga y muy buena profesional sobrevivió la crisis con un puestazo en consultoría, esta navidad (2014) me decía que le preocupaba que algunos chavales de “Ventylargos” empezaban a volver a España, con muchas tablas e idiomas, y le preocupaba quedarse atrás cuando empezasen a volver en masa – Pensé que iba en línea con el artículo

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    • el 20/02/2015 a las 09:21
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      Creo que esa anécdota va a ser una realidad para todos los de nuestra edad muy pronto. Gente con idiomas, experiencia internacional, nativos de verdad en tecnologías, y en muchos casos, experiencia emprendedora, van a ser una competencia colosal, y en muchos casos imposible para los que no nos pongamos las pilas.
      Yo empecé a pensar en eso varios años, y por eso empecé a tomar ciertas decisiones y hacer determinadas cosas, porque como también digo aquí, creo que tenemos unas características muy interesantes y que quizá nos hagan ser una bisagra muy interesante entre las generaciones que nos están haciendo el bocadillo
      Muchas gracias por el comentario!
      Saludos!
      @resbla

      Respuesta

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