Introducción al uso de la narrativa en los negocios

Uno de los temas de los que quiero hablar de forma habitual en este blog es la oratoria. Desde aspectos más relacionados con la puesta en escena, hasta por supuesto de la narrativa y el contenido de nuestras charlas.

Tengo pensado empezar una sección en la que intentaremos aprender de los “pros”, compartiendo vídeos e intentando entrar en detalles de su técnica, pero pensando por dónde empezar, creo este vídeo es de lo mejorcito. Un vídeo que no me canso de recomendar, y es que poder asistir a una clase de Stanford sobre la materia, es algo realmente especial, aunque sea a través de un vídeo.

En esta clase, JD Schramm, da un taller sobre “narrativa concisa” dentro de la escuela de post-grado de Stanford

El mismo JD Schramm escribió en HBR este artículo (A Refresher on Storytelling 101), en el que pone por escrito básicamente todo lo que pone en el vídeo, y en el que vuelve a explicar sus 7 principios para el uso de la narrativa en los negocios. Creo que estos 7 principios son algo muy a tener en cuenta para cualquiera que quiera preparar una charla, pero como no podría ser de otro modo, deben ser una guía, pero no una verdad absoluta. Debemos ser capaces de ser flexibles y de adaptarlos en función del objetivo de nuestra charla.

Vamos a ver estos 7 principios:

    • Empieza saltando al meollo de la cuestión: Este sí que me parece fundamental y seguramente uno de los pocos principios sagrados que nunca nadie se debería saltar. Además, es un fallo muy habitual en muchas presentaciones. Hay que recordar que los primeros 30-60 segundos son uno de los mayores picos de atención de tu audiencia, y que por lo tanto, la posibilidad de que lo que digas sea recordado es siempre mayor. Hay que evitar como la peste gastar esos primeros segundos en presentarte, o peor, presentar al equipo (salvo que quieras que sea lo recordado claro). Hay muy pocas ocasiones en las que tu audiencia no sabrá quien eres, y si no lo saben, seguramente la mejor forma de generar interés en tí, es decir algo memorable e interesante.
    • Elige cuidadosamente tus últimas y primeras palabras: Muy en línea con lo anterior. Los dos mayores picos de atención son siempre al principio de tu charla, y al final (siempre que lo anticipes adecuadamente). Por lo tanto, hay que maximizar esos dos momentos, y por lo tanto, seguramente tenga mucho sentido prepararlas muy bien por anticipado, no dejarlas a la improvisación, y por lo tanto, memorizarlas.
    • Sigue a Ricitos de Oro: ¿Os acordáis de Ricitos de Oro y como probaba las camas de los osos hasta que encontraba la más adecuada para dormir? Pues esa es la recomendación sobre el nivel de detalle que queremos dar a la narrativa de nuestra charla. Este principio puede a priori ser un poco contradictorio con lo que decía el otro gurú de la narrativa, Steve Denning, en su famoso artículo de HBR (Telling Tales). Aunque en mi opinión, debemos de ser flexibles en cuanto al nivel de detalle que queremos dar. Hay veces que querremos dar sensación de velocidad y por lo tanto utilizar muy pocos detalles, pero otra veces querremos que la audiencia tenga una imagen en su cabeza realmente detallada, por lo que tendremos que dar mucho color a nuestra charla.
    • Una persona, una idea: O lo que es lo mismo, haz un contacto visual efectivo. Aunque el contacto visual es algo equivalente al espacio personal, y por lo tanto, cambia en función de la cultura, como regla general, deberíamos intentar mantener contacto visual con una persona en concreto de nuestra audiencia durante 3-4 segundos. Menos, no contactamos de verdad, más, pareceremos agresivos. Con audiencias grandes, la regla es la misma pero por “sectores”.
    • El poder de la poesía: En realidad, lo que quiere decirnos es que tenemos que buscar palabras que tengan una carga alta de significado y que resuenen mejor con nuestra audiencia. Bien sea a través de recursos retóricos como la metáfora, o bien sea a través de palabras con dobles significados (hay que también tener cuidado con ellas) o muy específicas de nuestra audiencia (localismos, tecnicismos) que pueden ayudarnos a ser más eficientes y eficaces al transmitir nuestro mensaje.
    • Usa los silencios para enfatizar: Como bien recuerda en el artículo, y alguno recordaréis de vuestras clases de solfeo, los silencios se escriben en música. Y se hace, porque son unas herramientas muy potentes para generar tensión, y por lo tanto atención. El uso de los silencios podríamos decir que es una habilidad avanzada de la oratoria, y hay que trabajarla bien para utilizarla correctamente.
    • Conoce tu AIM: Y esto es un ejemplo del principio del “poder de la poesía”, aunque este acrónimo hay que atribuírselo a Munter y Russell y su Guide to Presentations. AIM es una palabra en inglés que significa objetivo, pero que también es un acrónimo de las palabras audiencia, intención y mensaje.

Schramm pone como ejemplo esta maravillosa charla TED como ejemplos de sus 7 principios, y no puedo estar más de acuerdo. Mark Bezos hace una gran charla (a pesar de sus nervios), y efectivamente si te fijas puedes ver los 7 principios en acción… aunque siendo un poco puntilloso, hay uno que seguramente no es capaz de hacer del todo bien, precisamente por esos nervios. ¿Cuál crees que es?

@resbla

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