Los wearables no serán realidad hasta que desaparezcan

Parece que el 2015 tiene que ser el año que los wearables salgan del mundo “friki”, o en palabras más técnicas, innovadores. Incluso alguna marca, en concreto Apple, cree que podrá llevar sus iWatch más allá casi de los usuarios iniciales y empezar a atraer a la mayoría inicial a este mundo de los vestibles.

Creo que se equivocan. No me cabe ninguna duda de que Apple conseguirá unas cifras de ventas espectaculares con su iWatch, de que veremos un montón de gente que están muy lejos del concepto de friki tecnológico con iWatchs por la calle (quizá habría que definir el concepto de iFriki), pero me temo que muchos de esos usuarios terminarán dejando su flamante iWatch en casa al cabo de poco tiempo y volverán a vestir sus relojes (que en el caso de los iFrikis seguramente serán unos buenos relojes automáticos suizos).

Esto ya lo hemos visto con todos los dispositivos vestibles que han salido en los últimos dos años cuando se ha empezado a ver que esto se iba a convertir en una categoría. Desde el primer Pebble que se puede decir que fue el que abrió la categoría de los relojes inteligentes al gran público, hasta las famosas Google Glass. En general, muy pocos usuarios que compraron (o tuvieron) esos dispositivos terminaron a largo plazo utilizándolos de forma diaria.

Gartner, en su famosa curva, no ha dudado en poner las tecnologías vestibles (en su curva los dispositivos están divididos en varias categorías) en un descenso en picado al valle de la desilusión, que describe perfectamente lo que muchos de los usuarios iniciales de dispositivos vestibles han sentido.

¿Y qué va a hacer falta para que los vestibles crucen el valle de la desilusión y no desaparezcan en el intento? Pues muy sencillo, que desaparezcan.

Y ya estamos viendo los primeros pasos. Swatch ha anunciado que incorporará funcionalidades de reloj inteligente a sus relojes normales por un pequeño coste extra. Google hace tiempo que reculó en su intención de vender las Google Glass para intentar integrar la tecnología con productos existentes (cascos de moto, gafas tradicionales…), y dejar de ser un producto para ser un ingrediente. Es decir, los dispositivos vestibles dejarán de existir, para que la tecnología que hay detrás se integre en los productos que ya existen y hagan a estos “inteligentes”.

Hace muchos años, recuerdo el esfuerzo tan grande que pusimos en intentar vender adaptadores Bluetooth. Intel acababa de comprar Xircom, una empresa de adaptadores para dispositivos móviles que se había lanzado a liderar el mundo del Bluetooth. Intel tenía mucho interés en acelerar la transición a portátiles, y pensó que Xircom era una buena herramienta para conseguir eso. La verdad es que intentar vender esos productos fue bastante frustrante. Los productos eran buenos, pero no había forma de venderlos. Hubo un momento, que todo el mundo estaba aburrido de la tecnología Bluetooth. Además, con la aparición del wifi, llegó un momento que parecía que era una tecnología que no tenía sentido. Intel terminó descontinuando toda la línea de productos Xircom incluidos los dispositivos Bluetooth. Y justó pasó lo que os estáis imaginando, de repente, esa tecnología que muchos pensábamos que no tenía futuro, se convirtió en algo totalmente ubícuo y casi sin la que podríamos vivir hoy en día. Y eso pasó justo el momento en el que desapareció, que desapareció de la vista en forma de dispositivos independientes, y se integró en los dispositivos que al final lo iban a utilizar, portátiles y luego móviles y tabletas.

Me gustan los relojes. La verdad es que no tanto como para gastarme millonadas en los relojes automáticos suizos de alta gama, pero me encantan los relojes japoneses. Y me gustan porque más allá de las complicaciones de los relojes, también me gustan tecnologías menos mecánicas que los japoneses llevan integrando desde hace tiempo. Desde pilas que almacenan la electricidad generada por mecanismos automáticos o células solares que permiten al reloj mantener la hora durante años, hasta sistemas GPS o de radio que los mantienen siempre en hora estés dónde estés.

Pues bien, como alguien que está para esto entre los usuarios iniciales y la mayoría inicial, estoy deseando que fabricantes de relojes tradicionales empiecen a innovar alrededor de estas tecnologías, porque sinceramente, no me veo utilizando un “reloj inteligente” como los que nos proponen las empresas tecnológicas.

@resbla

2 comentarios sobre “Los wearables no serán realidad hasta que desaparezcan

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