La importancia del control de la narrativa en un cambio profesional

A poco que me conozcáis, o hayáis estado siguiendo este blog, sabréis que estoy metido de lleno en un radical cambio profesional. No creo que pueda cantar todavía victoria, pero la verdad es que no me esperaba estar tan pronto tan ocupado con cosas que me están haciendo disfrutar y aprender mucho.

Una de las cosas que más me obsesionó antes y justo después de dar el salto, fue el controlar la narrativa de lo que me estaba pasando. No quería que nadie interpretara lo que estaba haciendo, o tuviera opiniones sobre ello al menos sin haberme escuchado a mí. Esto lo tenía muy claro aprendiendo de como se gestiona la relación con la prensa, sobre todo en momentos de crisis. Y es que un cambio profesional como al que me enfrentaba, tenía mucho de crisis.

Voy a intentar resumir las ideas con las que más o menos conscientemente he estado gestionando esta crisis personal con la esperanza de que a alguno de vosotros os ayude en el futuro. Y por supuesto, me encantaría que compartierais vuestras experiencias.

Ya lo he dicho arriba, pero mi objetivo principal desde el principio fue controlar la narrativa. Que en la medida de lo posible, el mayor número de personas escuchará de primera mano las motivaciones y lo que estaba contando. Para eso, tenía que preparar muy bien esa narrativa y prepararme para ser muy consistente con esa narrativa.

En el tema de la narrativa en los negocios hay una frase que leí hace tiempo que me encanta “Good companies are storytellers, great companies are storydoers”. Algo así como las buenas empresas cuentan historias, las grandes empresas las crean.

Eso es algo que también tuve muy presente a la hora de preparar la narrativa de mi cambio profesional, tenía que estar ya haciendo cosas. No es lo mismo decir, estoy cambiando porque estoy haciendo ya X, Y y X y son áreas a las que me quiero dedicar en esta nueva etapa profesional, que decir, me quiero dedicar a… No creo que haya nada más opuesto a controlar la narrativa de un cambio profesional que tener en el perfil de LinkedIn “en búsqueda activa de nuevos retos profesionales”.

Es cierto que eso no es siempre posible, por ejemplo en el caso de un despido fulminante, aunque en ese caso, probablemente tienes problemas más grandes que trabajar la narrativa. En todo caso, es siempre recomendable para todo el mundo, que aunque no esté planeando un cambio profesional a corto plazo, el ir haciendo cosas no 100% relacionadas con su actividad profesional actual. Eso al menos, incluso en una situación extrema te permite decir que eres voluntario en tal cosa, que te interesa esta otra, o que estás haciendo algo más allá de “buscando activamente nuevos retos profesionales”.

Ese “trabajo previo”, me permitió tener una narrativa muy clara y concisa sobre lo qué estaba pasando. Primero por qué abandonaba una (gran) empresa en la que había estado trabajando tantos años con responsabilidades tan interesantes, y segundo, qué es lo que quería hacer, pero más importante, qué estaba haciendo ya.

Con esta narrativa montada e interiorizada, he llegado al punto de llamarlo mi “elevator pitch” personal de tantas veces que lo he repetido. Además, por supuesto, no es simplemente una narrativa, aunque no sé si todo lo que tengo en esa narrativa se cumplirá, y por supuesto, como dice una de mis citas favoritas, todo el mundo tiene un plan hasta que le dan el primer golpe en la cara, no significa que no haya que pivotar, pero sí que ahora mismo me lo creo a pies juntillas y es para lo que estoy trabajando.

Y esa es la segunda idea importante respecto a este tema, la consistencia, pero no sólo en cuanto a ser consistente en decir siempre lo mismo, sino en ser consistente entre lo que se dice y lo que se hace. Ese dicho anglosajón de “put your money where your mouth is” es muy importante en estos momentos de cambio. Esto también exige cierto autocontrol y hacer seguramente lo más difícil que se puede hacer en una situación así, decir que no a cosas. Es normal que cuando alguien pasa por una situación de cambio profesional las ganas de hacer cosas y empezar le empujen a aceptar lo primero que le venga. Obviamente hay situaciones personales muy diferentes, pero si puedes elegir, es importante elegir las cosas que sólo vayan en línea con tu plan y por lo tanto con tu narrativa. Y lo dicho, esto es muy difícil.

Una vez tienes el plan, estás haciendo cosas que soportan ese plan, y has construido la narrativa del cambio, lo siguiente es comunicar. Pero además comunicar mucho. Como decía al principio, es importante controlar la narrativa, y para que eso sea más fácil, es importante que el mayor número de personas lo escuchen directamente de ti.

La suerte es que en el mundo digital en el que vivimos eso nos permite hacerlo con muchas personas. Así que tenemos nuestros perfiles en RRSS, blogs, etc… Hay que usarlos, y aunque da un poco de “cosica” (como dirían algunos amigos murcianos) compartir algo tan personal y tan importante en las RRSS, creo que es lo mejor que se puede hacer. Aquí volvemos a la importancia de ser consistente. No podemos decir cosas diferentes en nuestras redes “personales” (facebook por ejemplo) y nuestras redes “profesionales” (LinkedIn). Por muy disciplinados que seamos con nuestras RRSS, seguramente haya solapamiento entre ellas, y si dices cosas diferentes en unas y en otras, es el camino más fácil para que se malentiendan ciertas cosas. Obviamente el lenguaje no es el mismo, pero hay que decir lo mismo.

En mi caso, decidí escribir una entrada sobre el tema en este blog, colgarlo todas mis RRSS y luego explicarlo si hacía falta en más detalle aunque siempre, siendo muy consistente 🙂

Un momento importante fue el actualizar mi perfil de LinkedIn, y ahí hice lo que comentaba antes, poner ya a lo que me iba (y me estaba dedicando), aunque no pudiera todavía poner el título en una empresa.

Cuando tenemos controlada nuestra estrategia online, hay que también trabajar nuestra estrategia de comunicación en el mundo real. Habrá mucha gente a la que le quieras explicar lo que está pasando cara a cara. Antiguos clientes con los que quizá quieras seguir manteniendo relación, compañeros, empresas que pueden ser futuras oportunidades laborales o de negocio, familia, amigos… Es MUY importante otra vez ser consistente, no sólo con la narrativa, sino con lo que estás comunicando en el mundo online. No hay mejor forma de generar rumores que no te interesan que decir una cosa online que se entenderá como la “respuesta oficial” y otra diferente en la “offline” que se entenderá como lo que ha pasado de verdad.

Por último decir que hay que por supuesto utilizar uno de los principios más importantes de la narrativa en los negocios al trabajar en esta narrativa personal. El principio de utilizar un tono positivo en todo esto. Por supuesto que hay que intentar que la salida de tu antiguo empleador sea lo mejor posible para que anteriores jefes o compañeros también tengan cosas positivas que decir de ti, pero es que además, hay que intentar siempre hablar bien de la empresa que dejes, aunque obviamente haya motivos por los que haces el cambio.

@resbla

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