La carrera espacial ya no es entre países

Esta mañana he vuelto a estar tempranito en la siempre interesante tertulia en Capital Radio con Luis Vicente Muñoz. Siempre variada, hoy hemos tocado desde la situación de la banca hasta por supuesto la situación en Siria, pasando por la nueva carrera espacial. Aquí la podéis escuchar:

Y centrándonos en el espacio, es muy interesante ver cómo hemos pasado de una carrera espacial entre países, a una carrera entre empresas, o más bien de momento, entre millonarios. Si la carrera espacial entre EEUU y URSS de la decada de los 60 y 70 se acabó con el colapso de la última y todo apuntaba de que China podría ocupar ese lugar, la apertura del cielo que ha hecho EEUU en parte para suplir la menos capacidad de la NASA, ha hecho que florezca la iniciativa privada en el sector aeroespacial sobre todo allí.

Y aunque efectivamente hay muchos otros proyectos, desde luego los que más titulares consiguen son los proyectos personales de dos de los emprendedores más exitosos del mundo. Jeff Bezos y Elon Musk. Y es que sus dos respectivos proyectos espaciales, Blue Origin y Space X parecen destinadas a ser algo más que un par de caprichos de millonarios.

Ayer Blue Origin consiguió algo realmente espectacular, conseguir aterrizar un cohete “usado”, es decir, lanzar un cohete que sea capaz de volver y aterrizar y no como hasta ahora que son simplemente desechados y normalmente se dejan destruir por la atmósfera.

Esto no es trivial dentro de esta rivalidad entre millonarios, ya que Space X lleva ya unos cuantos intentos de hacer algo parecido que han acabado en desastre.

Ayer cuando saltó la noticia a través de un tuit del propio Jeff Bezos (le falto hacer un cc a Elon Musk), Elon Musk se apresuró a felicitar a Blue Origin por el éxito a través también de Twitter, pero no pudo aguantarse y aclarar las diferencias entre lo que ha conseguido Blue Origin y lo que intenta Space X.

Captura

Así que estamos a las puertas de una nueva y apasionante carrera espacial pero en este caso será entre empresas, aunque ahora sea más de millonarios en algo que nos recuerda a las aventuras de Howard Hughes (en todo esto tampoco deberíamos olvidarnos de Richard Branson por supuesto).

Y también relacionado con el espacio, y tema obligado del momento, la situación en Siria y la tensión creciente sobre todo después del derribo ayer del Su-24 ruso en la frontera entre Turquía y Siria. Desde mi frikismo tecnológico, sería muy interesante saber como está trabajando el sistema GPS y el Glonass… Y hasta por qué no, el Galileo y el Beidou. Pero estoy seguro que tanto GPS como Glonass estarán jugando un papel muy importante en la situación actual. Glonass desde hace pocos años ya es un sistema verdaderamente global, y por lo tanto con cobertura en la zona.

Tanto uno como otro tienen una versión civil que seguramente estará desactivada o incluso dando señales incorrectas, mientras que las versiones militares (más precisa la de GPS) estarán jugando un papel fundamental en las operaciones de los diferentes actores en la zona. En relación al incidente del Su-24, sin duda una paradoja producida por intereses encontrados, el que en una época digital con esta tecnología de geolocalizamiento, no haya una única respuesta sobre el lugar dónde se derribó el caza ruso.

@resbla

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