2016, el año en el que los wearables dejaron de ser cool

A pesar de esta semana tan rara que hemos pasado, el #techno-bits no podía faltar a su cita en Capital Radio dentro del programa de Luis Vicente Muñoz. Podéis escucharlo aquí:

Y en esta edición, hablamos de los vestibles, o como los llama todo el mundo, los wearables. En principio, llegando como llegan las Navidades, parecería que podríamos hablar de las cantidades de dispositivos que van a ir en las cartas a SSMM los Reyes Mayos. Sin embargo, ha habido una multidud de malas noticias últimamente en este segmento de mercado.

En el muy reciente Black Friday, saltó la sorpresa con Apple entrando en el juego. Tampoco es que tiraran la casa por la ventana, pero fue muy sintomático que las mejores ofertas fueran alrededor del iWatch, producto que se ha ido desinflando y está muy lejos de las expectativas iniciales.

Pero podríamos decir que a pesar de todo, son los reyes dentro del segmento de los smartwatches. Motorola, el fabricante de uno de los mejores smartwatches, el moto360, anunciaba recientemente que no tenía planes para lanzar nuevos relojes. Pero el notición del sector fue el anuncio de que Fitbit, un fabricante de pulseras deportivas, compraba Pebble para directamente cerrarlo y absorber parte de la plantilla.

Y pasando al propio Fitbit y las pulseras deportivas. Otro segmento que ha pasado rápidamente de algo deseable a algo aburrido, de hecho es muy probable que tú mismo tengas varias de estas pulseras en el cajón sin batería.

Pero no son los únicos en problemas. GoPro, los inventores de las cámaras vestibles, están en serios problemas. Recientemente han anunciado despidos importantes, además de problemas con sus resultados financieros. Y no sólo por los problemas con el negocio de los drones, donde entraron recientemente, que está en caída libre (perdonen el chiste malo), sino porque en su negocio principal, las cámaras, han aparecido muchísimas copias más o menos buenas, principalmente desde China que han hecho que la competencia en precio sea sangrienta. Me resulta extraño que Trump no lo haya utilizado como ejemplo en su cruzada anti-China.

Que Google dejara ya hace casi dos años sus Google Glass debería haber servido de aviso a navegantes, y muchos de los proyectos en cuanto a “gafas inteligentes” ni siquiera vieron la luz, sin embargo, alguno pensará que el tremendo lío que está liando Snapchat con sus spectacles pueda ser un cambio de tendencia. En realidad, mi opinión es que ni mucho menos. Lo de Snapchat es un gran éxito de marketing, pero no está claro que sea un gran éxito de negocio, aunque en realidad tampoco es lo que están buscando.

Así que Gartner no podía estar más acertado cuando incluyó a la categoría en general de cabeza al Valle de la Desilusión. Una vez pasados esos early adopters que compran lo ultimísimo en tecnología, todavía no está claro qué tipo de dispositivos quieren el resto de usuarios menos tecnólogos. Y parece que los fabricantes tampoco…

Sin embargo, estoy seguro de que lo encontrarán. Estamos empezando a ver dispositivos que empiezan a resultar apetecibles para usuarios, y como ya escribí aquí mismo, son precisamente los que quitan el protagonismo a la tecnología y se centran en la funcionalidad. Es decir, la tecnología desaparece como estrella principal, y en cambio se convierte en una herramienta para hacer mejor las cosas que ya hacía, o le aporta nuevas y útiles funcionalidades.

Así que aunque este año no haya muchos wearables en las cartas a SSMM los Reyes Magos, estoy seguro que eso cambiara ya incluso el año que viene.

@resbla

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