A los unicornios también se les cierran las ventanas

Después de mucho tiempo coqueteando con la idea, Dropbox ha dado uno de los últimos pasos para salir a bolsa. Lo hace justo después del anuncio de la ICO de Telegram y casi un año después de la última gran IPO de un unicornio, la de Snap. De eso hablamos esta semana en el #techno-bits en Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

 

En la documentación que ha presentado Dropbox en preparación de su salida a bolsa nos ha contado cosas muy interesantes.

La que seguramente todo el mundo esperaba con mayor interés son el número de usuarios de pago. Pues bien, de sus más de 500 millones de usuarios, sólo 11 son de pago con un pago medio de 112$ por usuario al año.

La empresa está creciendo por encima del 20% en facturación durante los últimos años, y ha conseguido facturar 1100 millones de dólares en 2017. Las buenas noticias es que ya tiene flujo de caja positivo pero aún no han conseguido dar beneficios y perdieron más de 110 millones de dólares el año pasado.

Su CEO, Drew Houston insiste en que probablemente el año que viene consigan beneficios, y cree que la acción de Dropbox puede llegar a valer 60$, valor que casualmente es donde él tiene un importante bonus acordado con sus inversores.

Dropbox ha anunciado su intención de intentar vender acciones por valor de 500 millones de dólares en esta OPV. Todavía no sabemos a qué valoración se hará, pero probablemente sea muy por debajo de los 10000 millones de dólares a los que se valoró la empresa en la última ronda de financiación. Aún así, si sale alrededor de los 7000 millones a los que se rumorea, esto aún dejaría importantes beneficios para los fundadores, y más importante, Sequoia Capital, que con un 23% de la compañía ha tenido un papel importantísimo en la compañía desde que lideró su serie A en 2008. Eso sí, para los que entraron después no será tan bonito.

Desde luego Dropbox se está esmerando en poner distancia con la OPV de Snap, que a fecha de hoy, casi un año después de la espectacular salida a bolsa, ha perdido un 40% de su valor.

De hecho, es muy interesante que la salida a bolsa de Dropbox es bastante tradicional si la comparamos con la de Snap y otros unicornios del mundo de internet. Los derechos políticos son relativamente estándar y la estructura de governanza de la compañía también es razonable.

Y esto probablemente es un símbolo de debilidad en este mundo de egos hinchados y unicornios que flotan por encima del suelo. No me cabe ninguna duda de que si hubieran podido imponer unas condiciones parecidas a las de Snap en su salida a bolsa, no lo hubieran dudado ni un segundo.

Cierto es que quizá también el apetito del mercado por las condiciones exóticas por parte de los unicornios se esté empezando a acabar y ya no se vuelvan a permitir demasiados excesos, pero quizá  también tiene mucho que ver con la situación de la compañía y del mercado en general.

Parece obvio pensar que para Dropbox la situación ideal habría sido que una gran compañía del mundo  IT con gran presencia en el mercado corporativo la hubiera comprado. Microsoft, SAP, Salesforce, Oracle… Seguro que algunas de ellas protagonizaba los sueños más húmedos de Houston, pero no ocurrió.

Así que tuvieron que tirar de sucesivas rondas de inversión para seguir creciendo. El problema es que me temo que ya no han conseguido convencer a ningún VC más de que por encima de 10000 millones de valoración aquí hay oportunidades de conseguir crecimiento con multiplicadores altos. Así que no les queda más que la bolsa, dónde las expectativas de crecimiento van a ser más modestas.

Aún así, si quieren mi opinión, la posición de Dropbox es delicada. En el mercado corporativo, Dropbox es más un problema que una solución. Las cuentas de dropbox de los empleados de las grandes empresas son un gran problema de seguridad. Y lo que ofrece Dropbox a los clientes corporativos es una commodity de poco valor que es como mucho una parte pequeña de las grandes soluciones ECM/BPM que necesitan, y que los grandes proveedores de estas soluciones ofertan sin mucha dificultad.

Y en el mundo B2C (que incluye el mundo SOHO) también sufre cada vez más competencia, tanto de su competencia tradicional (Google, Amazon, MEGA…), como de jugadores del ecosistema que ven ofrecer este servicio como un mínimo para atraer usuarios hacia otros servicios, como por ejemplo las telcos, Microsoft y casi todas las empresas que venden algún tipo de SaaS B2C.

Así que Dropbox va a salir a bolsa no ya como un unicornio con potencial de crecimiento explosivo, sino como una empresa de nicho en un mercado muy consolidado con una competencia tremenda y aún en pérdidas.

Me cuesta imaginar que la OPV sea un éxito salvo que la valoración de salida sea muy baja. En todo caso, este será un recordatorio de queqda igual que seas un unicornio, si se pasa la ventana de oportunidad,  estás en problemas.

@resbla

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