Startups que luchan contra las Leyes de la Física… y pierden

Las startups son la punta de lanza contra los dogmas y las ortodoxias de los mercados. Algunas incluso consiguen aquello que parecía imposible hasta que ellas llegaron. Pero las hay aún más audaces, las hay que luchan contra las Leyes de la Física, y esas, de momento, siguen perdiendo todas.

De eso hablamos en este #technobits semanal en Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

 

Una de la que ya hablamos, Theranos, anunció hace muy pocos días que echaba el cierre definitivo, y su muy mediática CEO (exCEO ahora) queda a la espera de una demanda por fraude que la puede llevar a la cárcel 20 años.

Si Theranos ha sido la crónica de un fraude anunciado, uBeam, aunque a mucha menor escala, ha sido muchas veces comparada con la empresa de Holmes por seguir el mismo camino. De hecho, su CEO (exCEO también), Meredith Perry ha sido muchas veces comparada a Holmes, y justo hace unos días anunció que dejaba su puesto en la compañía. Las malas lenguas hablan de que más bien ha sido invitada a hacerlo, pero ahora entraremos en ello.

uBeam nació en 2011 con la visión de conseguir el Santo Grial de la electrónica de consumo actual. Una carga inalámbrica a distancia con una potencia suficiente como para cargar un teléfono móvil.

El sueño de la electricidad inalámbrica es tan viejo como la propia electricidad. Nikola Tesla se imaginó una especie de telégrafo de electricidad que transportaría la energía por el mundo sin cables. De hecho, empezó a construir un primer prototipo que no llegó a terminar por problemas financieros con Westinghouse.

Sin embargo, las Leyes de la Física son tozudas, y la realidad de que la transmisión de la electricidad por el aire es posible pero tan ineficiente que lo hace inviable, se convirtió en una realidad para la industria.

A pesar de todo, y sobre todo gracias al descenso en el consumo de los dispositivos electrónicos de consumo, y por lo tanto, de la energía que necesitan, muchos fabricantes se lanzaron a trabajar en soluciones de carga inalámbrica alrededor de tecnologías de inducción. De entre los contendientes, la mayoría de los fabricantes optaron por el estándar Qi.

Este tipo de tecnologías por inducción necesitan que el dispositivo esté muy cerca del cargador, en realidad, pegado. Y además tiene que estar en una determinada posición para conseguir la mayor tasa de carga. La inducción tiene una eficiencia de alrededor del 70%, el resto se pierde en calor.

Pero el principal problema de esta tecnología es que aunque es inalámbrica, en realidad lo único que te ahorras es conectar un cable. Sigues teniendo que tener el dispositivo “anclado” a la fuente de energía. Por no hablar claro de que ahora que nos preocupa tanto la eficiencia, perder el 40% de la electricidad parece una buena idea.

Así que la gran esperanza blanca para conseguir el poder estar moviéndote con el móvil mientras se carga son los ultrasonidos.

Cierto es que las Leyes de la Física nos dice que la eficiencia en la transferencia de energía con ultrasonidos disminuye con el cuadrado de la distancia, haciendo que a una distancia de dos metros, en condiciones perfectas, como mucho tendríamos un 25% de la energía utilizada.

Pero claro, ¿qué son las Leyes de la Física para un emprendedor con una visión? Es más, ¿qué son las Leyes de la Física para un emprendedor con una visión y bastante dinero?

Meredith Perry logró levantar en 2011 la nada despreciable cifra de 40 millones de dólares de inversores de primer nivel. Y durante muchos años fue incumpliendo sus promesas de enseñar un prototipo funcional de su tecnología. Eso sí, no le impidió dar (muchas) charlas sobre innovación y emprendimiento.

Tampoco ayudó que el vicepresidente de ingeniería de uBeam dejara la compañía y montara un blog para contar la batalla imposible de uBeam contra las Leyes de la Física (aquí una buena explicación técnica de los límites).

Sin embargo, el año pasado uBeam consiguió por fin enseñar algo de tecnología. En una demo a USAToday, enseñaron una tecnología muy interesante en cuanto a la capacidad de “perseguir” móviles, pero en cuanto a la transferencia de electricidad, bastante deficiente.

 

No tardaron expertos en destrozar la demo, y sobre todo, las afirmaciones de uBeam.

No parece que la decisión de Perry haya sido voluntaria, en todo caso, en el anuncio la compañía avisa que su foco pasa ahora al mundo del Internet de las Cosas, dispositivos que por supuesto necesitan mucha menos energía para funcionar que un teléfono móvil.

Veremos qué pasa con uBeam y con Perry, pero no sería raro que siga los pasos de Theranos. Por si fuera poco, el sector de la carga inalámbrica de baja potencia en IoT a través de ultrasonidos está ya bastante abarrotado.

En el último MWC dos empresas de este mundo presentaron sus soluciones. Por un lado Ossia presentó Cota, que en una de sus implementaciones se convierte en una “pila infinita”. En una batería AAA, la compañía es capaz de incluir su tecnología para que la pila se cargue inalámbricamente.

Ossia tiene un claro enfoque profesional, y ven que su tecnología podría aplicarse rápidamente en etiquetas de precio para supermercados que podrían actualizarse en tiempo real y que no necesitarían cables ni cambios de batería.

Otra empresa, también muy controvertida por sus promesas parecidas a las de uBeam, que demostró su tecnología en el MWC fue Energous con su Wattup (aquí se puede ver un vídeo). Energous tiene un enfoque mucho más de consumo, y la demostración enseñaba como varios periféricos de un PC (teclado, ratón, etc) se mantenían con carga inalámbrica. Además enseñaban un móvil cargándose, pero para conseguir una carga razonable tenía que estar prácticamente pegado a la antena.

Así que de todo esto podemos quedarnos con dos cosas. La primera, no olvidéis vuestro cargador de móvil en casa. No parece que vayamos a poder olvidarnos de él a medio plazo. Pero la segunda, y más importante, no invirtáis en startups que tienen como su principal enemigo a las Leyes de la Física.

@resbla

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