El CEO que se llevó a la tumba 100 millones de dólares

El otro día en un evento, tuve una interesante charla con una persona muy experimentada que ha vivido bastante tiempo en diferentes países del mundo. La conversación giró en un punto sobre que esta persona ya no hacía negocios en España y que además, si pudiera, tampoco viviría aquí. Por decirlo finamente, las empresas españolas son complicadas, y es mejor hacer negocios con empresas extranjeras.

No seré yo quien niegue alguna de las razones que daba, pero uno que también ha tenido su ración de vivir y trabajar en y con el “extranjero”, ha llegado a la conclusión de que tampoco es para tanto.

Y la historia que hoy traemos al #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz, es de esas que demuestra que también en los países más modernos del mundo hay empresarios y emprendedores de lo más cutre y descuidados:

Hace unos días se ha sabido que el CEO de QuadrigaCX, Gerry Cotten, falleció en la India el 8 de Diciembre. Esto lo ha comunicado su viuda, su heredera universal. Y lo ha hecho casi dos meses después, cuando los clientes no han podido acceder a sus fondos.

QuadrigaCX era el mayor mercado criptomonedas de Canadá, y gestionaba un volumen de unos 15 millones de dólares diarios. En el momento de la muerte de Cotten, la plataforma gestionaba casi 200 millones en activos. Hace casi dos años, la empresa tuvo cierta notoriedad porque a raíz de un fallo en su programación perdieron unos 14 millones de dólares en Etherum por contratos que no se ejecutaron. La empresa asumió las pérdidas.

Y aquí empieza lo divertido. La empresa no tenía empleados. Cotten era el CEO y el único empleado en la compañía. El resto eran freelance externos a la compañía. Cómo medida de seguridad, la empresa utilizaba una mezcla de cuentas “frías” y “calientes”. Mientras que las “calientes” son con las que se opera de forma contínua, las “frías” son cuentas que se mantienen offline y en las que se guardan los códigos de criptomonedas que no se operan con frecuencia. Estas cuentas frías son más seguras al no estar conectadas a internet.

Resulta que Cotten guardaba las “cuentas frías” de Quadriga en su portátil. Y a pesar de intentarlo de diferentes maneras (han intentado hackerarlo claro), su viuda ha sido incapaz de acceder al portátil y por lo tanto, ha sido incapaz de recuperar esos 100 millones que se supone que están en esas cuentas. Todo esto, y ante la falta de liquidez, le ha obligado a comunicar lo que estaba pasando (incluida la muerte de su marido) y a hacer una especie de concurso de acreedores mientras se intenta acceder al ordenador.

Pero la cosa no acaba ahí. Para empezar, unos pocos días antes de irse a la India, Cotten preparó un testamento muy detallado en el que dejaba todo a su mujer, pero que incluso dejaba 100000 dólares para el cuidado de por vida de sus dos chiguagas.

Si esto no era suficiente para disparar teorías conspiranóicas en las que Cotten no está muerto, se ha ido con el dinero y está esperando a su mujer en algún lugar paradisíaco sin acuerdos de extradición con Canadá, resulta que no está claro que el dinero esté en esas “cuentas frías”.

Aunque las criptomonedas son bastante anónimas, las transacciones son públicas, así que la gente se ha puesto a investigar. Por un lado, hay gente que viendo el volumen de dinero que movió Quadriga, no debería haber tanto dinero en esas “cuentas frías” si es que existieran (porque incluso lo dudan), pero es que incluso han detectado movimientos después de la fecha anunciada de la muerte de Cotten.

Y ya algunos se han puesto a investigar sobre la muerte de Cotten, y por ejemplo dicen esto, que en la funeraria que aparece en el certificado de muerte de Cotten no aparece nada sobre su funeral.

Pero volviendo al tema con el que empezábamos este #technobits, si el que una startup tecnológica que mueve tanto dinero y que se supone que debe de estar en el estado del arte en cuanto a seguridad dependiera de la cabeza de una única persona no les parece el súmmum de la cutrez y amateurismo impropio de un país moderno cómo Canadá, miren este imagen.

Resulta que esa fotografía viene de la casa de la persona (externa) que llevaba las operaciones, y se corresponde con resguardos bancarios de las operaciones de QuadrigaCX y que literalmente se guardaban en la cocina. Parece que la contabilidad tampoco se llevaba de una forma muy moderna.

Así que está aún por ver si estamos ante un intento de estafa que sin duda acabará en película, o si simplemente es un caso de poco profesionalismo mezclado con mala suerte.

Lo que me queda más claro aún después de este caso, y recordando la conversación del otro día es que aunque “the grass is always greener on the other side of the fence“, en todas partes cuecen habas.

@resbla

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