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Mr Goxx, el ratón criptogurú

De entre todos los criptogurús que tenemos ahora (que soportar) en todas las redes sociales, hay uno que llama especialmente la atención, Mr Goxx, un ratón que invierte en criptomonedas.

Este roedor se suma a la ya larga lista de animales que han sido parte de experimentos más o menos serios de aquello que dijo en los años 70 Burton Malkiel, que un mono con los ojos tapados lanzando dardos a las páginas salmón de un periódico seleccionaría una cartera de inversiones con una rentabilidad igual de buena que otra elegida por expertos.

De todo esto hablamos en este technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/10/mr-goxx.mp3?_=1

 

Mr Goxx tiene un canal de twitch en el que una vez al día aparece en su jaula y tomando «decisiones» de compra y venta. El centro de operaciones tiene una rueda con la que Mr Goxx elige la criptomoneda, y un par de túneles que representan las órdenes de compra y venta. Este vídeo lo explica muy bien.

Durante las primeras semanas de operaciones, Mr Goxx consiguió acumular hasta un 30% de beneficios, lo cual llamó la atención hasta de Elon Musk.

Pero la ambición de Mr. Goxx no se queda ahí, tiene su propia línea de merchandising, y por supuesto, ha lanzado sus propios NFTS.

Si miramos ahora el retorno de sus operaciones, la rentabilidad ha caído hasta el 4,30%, pero esto se explica porque ha empezado a incorporar los fondos recibidos por la venta de los NFTS a la cartera y ha decidido no considerarlos beneficios.

Hay muchos usuarios que han hablado de aportar fondos a la cartera para co-invertir con Mr Goxx, incluso otros que quieren aportar dinero para reformar y mejorar la Goxx Box.

 

En realidad, esto de utilizar animales para invertir en acciones es un viejo juego. Después de que Malkiel hiciera esa predicción, muchos intentaron probarlo. Seguramente el más famoso y más exitoso fue Raven, un chimpancé que aún está en el Guiness por ser el «chimpancé más exitoso de Wall Street«.

En 1999 consiguió la posición 22 en la lista de los mejores inversores en EEUU consiguiendo unos beneficios del 213% después de elegir las inversiones tirando dardos a una lista de 133 compañías de internet (esto es importante).

Pero hay más ejemplos. Otro mono, Adam Monk, fue capaz de generar más beneficios que una estrella de la televisión económica americana, Jim Cramer, durante dos años, y a los principales índices de EEUU durante tres. Y no sólo monos. En 2012, el gato británico Orlando fue capaz de ganar a un equipo formado por inversores profesionales.

También muchos periodistas han querido hacer el «mono». Varios periódicos han realizado experimentos similares de selección de cartera aleatoria y compararlo contra los profesionales. Seguramente el más famoso fue el del Wall Street Journal que durante 14 años utilizaron tiradas de dardos, y en realidad, perdieron más veces que ganaron.

 

Volviendo a Raven, sus propietarios montaron un fondo de inversiones bajo su «dirección». Y se rompió la burbuja del .com… El fondo terminó en bancarrota con pérdidas muy superiores a las de los índices generales del NASDAQ y a los de los fondos profesionales.

La realidad es que hay una cierta trampa en todos estos ejemplos de intentar demostrar que los mercados financieros siguen un «random walk«. Por un lado, aquí tenemos un claro caso de sesgo del superviviente. Sólo sabemos de los monos (o hámsteres) que han tenido éxito, de los (seguramente muchos más) que no lo han tenido no sabemos nada.

Por otro lado, estas elecciones «aleatorias» no lo son tanto. Cojamos Mr Goxx cómo ejemplo, sólo está seleccionando de entre un pequeño grupo de criptomonedas elegidas por sus propietarios. De la misma manera que Raven elegía sólo entre un seleccionado grupo de acciones del NASDAQ.

Y por último, hay una gran correlación entre el éxito de estos animales y que el mercado esté con un fuerte crecimiento. En otras palabras, es más fácil mejorar los retornos de las inversiones de forma aleatoria en mercados de fuerte crecimiento que en los que no.

Eso sí, que nadie tome esto cómo una defensa de la cantidad de criptogurús que hay por ahí pululando y vendiendo humo. En realidad, todo esto de arriba, se aplica a un hámster o a un youtuber.

Por cierto, hace muchos más años de los que quiero reconocer, algo así intenté hacer en un examen y elegí una cartera de valores de forma aleatoria. Tengo que decir que mi profesor no apreció mi «originalidad».

@resbla

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