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¡Di NFT una vez más, di NFT una vez más!

Seguimos inundados de noticias sobre NFTs y criptomonedas. Sin embargo entre tanto ruido, siguen pasando cosas muy interesantes que nos pueden dar pistas sobre lo que hay de verdad en todo esto, y sobre todo, lo que sobrevivirá cuando se baje el suflé.

Quentin Tarantino ha lanzado una subasta de unos NFTs con pasajes del guion de Pulp Fiction que no se utilizaron en la película. Inmediatamente la productora de la película le ha demandado.

De todo esto hablamos en este technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/11/tarantino.mp3?_=1

 

Tarantino escribió y dirigió Pulp Fiction in 1994, una película que encaja fácilmente en la categoría «de culto». Hace unos días, anunció que con el objetivo de «explorar nuevos medios para expresar su estilo artístico e ideas» lanzaba una subasta con 7 NFTs.

Viendo la cantidad diaria de artistas y creadores de contenido que diariamente anuncian NFTs, y no olvidemos, la cantidad de volumen de usuarios y (cripto)dinero que se mueve a diario alrededor de ellos, uno podría estar tentado a marcar estos NFTs cómo otro ejemplo de artista que se quiere subir al carro de los criptoactivos intentando ganar un dinero fácil y rápido.

Sin embargo, el tema tiene bastante más miga. Hace pocas semanas hablamos de los NFTs que lanzó The Economist que exploraban algunas características no muy conocidas que se pueden incorporar a los NFTs. En aquel caso los NFTs incluían ciertas cláusulas sobre los derechos de copyright del propietario, y también otra cláusula que genera beneficios para el creador, en este caso The Economist, cada vez que los NFTs se vendan. (Por cierto, aquí intentamos dar nuestra explicación de lo que son los NFTs)

En este caso Tarantino también ha querido probar características poco utilizadas ahora en los NFTs y que en este caso sí que consiguen que estos NFTs sean piezas únicas, irrepetibles y privativas para sus propietarios.

Tarantino se ha asociado con The Secret Network (un proyecto que nace del MIT) para lanzar estos NFTs que llaman «secretos«. En realidad, a lo que se refieren es que los NFTs están asociados a un contenido que es secreto y al que sólo podrá acceder el propietario de cada NFT.

Además, los derechos que los propietarios adquieren sobre este contenido secreto no están limitados. Y cómo el propio Tarantino avisa en su web, las personas que adquieran estos NFTs tendrán tres opciones:

  • Guardar los secretos para la eternidad
  • Compartir los secretos con un grupo reducido de personas importantes
  • Compartir los secretos con todo el mundo

Pero hay otra cosa muy interesante en estos NFTs, los secretos propiamente dichos. Tarantino ha construido estos 7 NFTs alrededor de 7 escenas que estaban incluidas en el guion original pero que no se incluyeron en la película. No sólo los NFTs incluyen los fragmentos de esas escenas, sino que también comentarios del propio director sobre ellas.

Y claro, esto no podía acabar más que en una demanda. Miramax, la productora de Pulp Fiction, ha demandado a Tarantino porque consideran que el director ha infringido el contrato  que mantienen. De hecho, Miramax ha pedido que Tarantino retire la subasta, algo que a día de hoy todavía no ha pasado.

La discusión es si estos NFTs se pueden considerar un ejercicio de publicación del guión, algo para lo que Tarantino tiene derechos, o es una venta puntual, la cual consideran que no estaría en dicho contrato. Además, se junta con que Miramax tenía planes para entrar en los NFTs, y al no haberlo consultado con ellos previamente, el lanzamiento de los «NFTs secretos» de Tarantino perjudica seriamente esos planes.

Y esto va a ser muy interesante de ver porque lo que pase en este juicio va a ser un referente para futuras «publicaciones» de contenido a través de NFTs. Es imposible que los contratos pre-existentes, y ya no digamos de hace 25 años, tuvieran en cuenta los NFTs y lo que esta tecnología permite a creadores y propietarios de contenido. Así que este tipo de demandas van a empezar a ser muy comunes.

Más allá del humo tan denso que hay alrededor de los NFTs, y la cantidad de tonterías que se están haciendo con ellos, está claro que están ocurriendo cosas muy interesante y verdaderamente transformadoras. Esto de Tarantino estoy seguro de que entra en esta segunda categoría.

@resbla

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El metaverso no viene, está aquí desde hace tiempo

La semana pasada, The Economist realizó una subasta benéfica de un NFT de una de sus portadas. Mientras tanto, Zuckerberg cambiaba el nombre de su compañía y lo apostaba todo al metaverso. Un metaverso muy de ciencia ficción alrededor de la Realidad Virtual difícil de creer. Sin embargo, creo que es obvio que el metaverso ya está aquí, aunque no sea el que meta y Mark tienen en mente.

De todo esto hablamos en este technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/11/metaverso.mp3?_=2

 

Empecemos con The Economist. El día 24 de Octubre anunciaron una subasta benéfica de un NFT con la imagen de la portada de un número de Septiembre dedicado precisamente a estos criptoactivos. La subasta tenía también el objetivo experimentar de primera mano con la tecnología. Ya que cómo decían ellos mismos, no sólo se trata de contarlo sino de también experimentarlo.

En ese sentido, el NFT incluye algunos aspectos muy interesantes de la tecnología que suelen pasar desapercibidos (por cierto, nosotros intentamos explicar cómo pudimos esto de los NFT). Por un lado, The Economist se reserva un 10% de futuras ventas del NFT en cuestión (que también donarán). Funcionalidad muy interesante para artistas que de otra forma no participan de futuros incrementos del valor de sus obras.

Por otra parte, los NFTs pueden incluir referencias a texto que pueden ser a su vez cláusulas legales que maticen los derechos del NFT. En este caso, The Economist incluyó matizaciones a los derechos de copyright del propietario. En este caso limitan la reproducción de la imagen asociada a usos personales y no comerciales. La subasta consiguió la no despreciable cifra de 430000$, por supuesto pagados con Etherum. Sin duda, un éxito.

En estas, Zuckerberg anunciaba el ya anticipado cambio de nombre de facebook con el que Mark representa la apuesta al todo o nada de la compañía al metaverso. La visión de meta del metaverso tampoco es una sorpresa. Teniendo en cuenta que facebook compró en su momento Oculus, y a pesar de que la adopción de la realidad virtual sigue siendo muy reducida (siendo optimistas), está claro que quieren seguir intentándolo (a HTC no le está yendo muy bien una estrategia similar).

Esta visión es muy de Ready Player One, un mundo en la que nos ponemos unas gafas, nos equipamos con trajes y demás dispositivos para sumergirnos en un universo virtual. Un metaverso que gire alrededor de la Realidad Virtual que no sólo englobe la parte lúdica de nuestra vida en internet, sino también la social y la profesional.

Y suena todo muy aburrido. Pero lo peor no es que sea aburrido, ni que venga de una empresa a la que no se le puede tener mucho cariño, ni que por supuesto es muy debatible que queramos estar mucho tiempo con unas gafas incómodas y mareantes, lo peor es que parecen que han descubierto la penicilina cuando el metaverso está aquí con nosotros ya desde hace tiempo.

Cualquiera que lleve años jugando a MMOGs cómo Fortnite o Call of Duty, cualquiera que siga a creadores en twitch, OnlyFans o se apoye a periodistas a través de patreon, sabe que ya hay metaversos creados alrededor de ellos y que ya se mueve (mucho) dinero. Sea en criptomonedas, créditos o dinero «tradicional».

Estos metaversos tienen su propio lenguaje, modas y cultura, que difícilmente encaje con lo que hoy es facebook, perdón, meta. Pero es que además, y lo que más me cuesta ver de la visión de metaverso de Zuckerberg, es que creo que los usuarios van a querer vivir diferentes metaversos y no tener uno que los unifique. Es decir, es muy probable que quieras tener diferentes meta-personalidades y meta-apariencias para los diferentes metaverso sin tener que estar metido en el metaverso de meta. Además, con el historial de facebook en cuanto a la protección de datos personales, no se me ocurre peor sitio que tener tu metapersona.

Y no hace falta decir que en ese escenario de multimetaversos, el tener medios de pago que sigan dando un alto nivel de anonimidad y que funcionen a través de todos ellos, va a ser necesario y deseable. Los NFTs y las criptomonedas parecen inevitables para ese mundo.

¿Os acordáis de libra? Uno de los más sonoros fracasos de Zuckerberg que ahora parece más necesario que nunca para su visión con meta. El proyecto que cambió de nombre el año pasado a Diem, ha pasado a una fase de una cierta hibernación. Hay algunos rumores de que puede haber un anuncio antes de finales de año, pero la realidad es que facebook anunció hace pocas semanas Novi, una cartera para criptomonedas con la que han empezado un pequeño piloto. Así que está claro que después del anuncio de cambio de nombre y de la visión de Zuckerberg para la compañía, meta va a volver a intentar hacerse un hueco en las criptomonedas y medios de pago digitales.

Por mucha rabia que dé ahora escuchar la palabra metaverso a diestro y siniestro, mezclada con un poquito de NFT y criptomonedas para rematar el galimatías, la realidad, es que aunque sea todavía en una versión primitiva, el metaverso ya está aquí con nosotros. Y cómo siempre que ocurren estas cosas, hay muchísimo humo, y sí, el metaverso de meta y Zuckerberg, también lo es.

@resbla

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Clive Sinclair DEP

Clive Sinclair falleció el pasado 16 de Septiembre. En mi humilde opinión, sin él es difícil entender la tecnología de consumo de hoy en diá, aunque quizá no haya recibido tanto reconocimiento cómo otras grandes figuras. Quizá por los fracasos después de sus ZXs, o quizá por no ser americano. En todo caso, descanse en paz Sir Clive Sinclair.

De todo esto hablamos en este technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/09/clive-sinclair.mp3?_=3

 

Cuando hice la comunión, sólo quería una cosa, un ZX Spectrum. Mis padres intuían que los ordenadores serían algo importante en el futuro y no veían con malos ojos que su hijo quisiera uno. Convencimos a toda mi familia para que en vez de regalos, me dieran algo de dinero. Eso, junto con otros ahorros y adelantos del cumpleaños, conseguí juntar las 40000 pesetas que costaba el ZX Spectrum 16 kb de la época.

Uno de estos lleva conmigo casi 40 años

Para muchos otros niños y no tan niños, el ZX Spectrum fue la puerta de entrada a la programación. Pero para muchos otros, como yo, fue la forma en la que nos familiarizamos con la tecnología y la perdiéramos totalmente el respeto. Los ordenadores se convirtieron en nuestro juguete más querido y usado.

La informática en aquella época tenía mucho de bricolaje, muchos de nosotros desmontamos el propio ordenador, pero también joysticks y casetes para hacer pequeñas reparaciones. Prácticamente todo estaba en inglés, con lo cual aprendimos también muchísimo, y al final generamos una forma intuitiva de relacionarnos con los ordenadores.

Supongo que todo esto pensaban como consuelo mis padres cuando me veían pasar horas y horas con mi querido Spectrum, aunque en aquella época de ordenadores no conectados, los ordenadores eran algo muy social. Intercambiábamos juegos, quedábamos a jugar, compartíamos revistas… Me es muy difícil imaginar todo lo que hice después sin todo lo que aprendí con el Spectrum.

Supervivientes de múltiples mudanzas y limpiezas generales

Clive Sinclair fue un emprendedor en serie antes de que se inventara el término. También fue un visionario, y alguien cuyo lema personal debía parecerse mucho a «hazlo más pequeño y más barato«. Si Schumpeter hubiera conocido a Sinclair, seguramente hubiera utilizado el ZX Spectrum como ejemplo de los avances del capitalismo y no las medias de mujer.

Sinclair fracasó muchas veces, lo cual le llevó prácticamente a la ruina. Pero sus fracasos dicen mucho de su capacidad de anticipación. Se imaginó un reloj inteligente en 1975 que se manejaba con el tacto que se llamó Black Watch.

Otro de esos fracasos fue la TV80, una televisión de bolsillo lanzada en 1983. Sinclair tuvo la loca idea de que la gente querría ir pegada a una pantalla a todos los sitios…

Uno podría decir que el ZX Spectrum fue un ejemplo de libro de la Disrupción de Christensen. Entrar por «debajo» en el mercado con una solución de bajo coste recortando las funcionalidades no valoradas por los usuarios. Otro de los grandes fracasos de Sinclair, fue el Sinclair QL. Cómo muchos otros que tienen éxito con el «low cost», intentó «subir» en la pirámide de valor e intentó atacar el mercado empresarial.

Eso fue el Sinclair QL, que era una potente máquina con un sistema operativo muy avanzado (que de alguna manera ayudó al nacimiento de Linux) pero que se fabricó de forma barata, apresurada, y además sin compatibilidad con el basic de los ZX Spectrum.

Pero el producto que le termino de tumbar fue la Sinclair C5, una bicicleta eléctrica lanzada en 1985. Si veis el anuncio, muchos de los argumentos son los que se utilizan hoy en día. De hecho, la C5 funcionaba de forma similar a las bicicletas eléctricas actuales, el motor eléctrico funcionaba para ayudar a pedalear.

Las ventas de la Sinclair C5 fueron mucho menores de las esperadas y generaron unas pérdidas brutales a Sinclair Research. En 1985 tampoco las ventas del ZX Spectrum eran muy boyantes, y esto obligó a Sinclair vender la empresa a Amstrad, lo cual en la época nos pareció prácticamente una traición.

Yo todavía saltaría a un ZX Spectrum +3, el cual recuerdo que vendería por lo mismo que me costó bastantes años después. Resulta que se convirtió en algo muy buscado por gente que se dedicaba a la edición de vídeo.

Normalmente cuando hablamos de los creadores de la industria de la informática de consumo siempre se habla de IBM, Intel, Microsoft y Apple (y sus respectivos fundadores). Personalmente, creo que el presente es imposible entenderlo sin las aportaciones de Clive Sinclair. DEP

@resbla

PD: Por cierto, hace años la BBC hizo una película (dramática, no un documental) sobre Clive Sinclair. La dejo aquí antes de que la quiten de youtube 🙂