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SBIR vs EIC, dos ejemplos de estado emprendedor

Hace pocos días, la NASA anunció los proyectos seleccionados dentro de su programa SBIR en el que buscan tecnologías novedosas para utilizarlas en sus programas a largo plazo. Entre ellas, tecnología para limpiar basura espacial, o para construir ladrillos con regolito, la arena de la Luna.

Lo común entre todos esos proyectos es que son propuestos por PYMEs. SBIR es un programa en el que se inspiró el Instrumento PYME de la Comisión Europea, ahora llamado EIC Accelerator. Ambos son buenos ejemplos de eso que ahora se llama Estado Emprendedor.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/04/sbir-vs-eic.mp3?_=1

 

SBIR (Small Business Innovation Research) es un programa que nació para apoyar los esfuerzos de I+D+i hace cuatro décadas en EEUU. Es un programa financiado por ley con un porcentaje mínimo sobre el presupuesto federal global y que se articula a través de las diferentes agencias federales, cómo la NASA por ejemplo. En paralelo a este programa, también existe otro llamado STTR más centrado en la transferencia tecnológica entre centros de investigación y PYMEs. Entre los dos programas acumulan presupuestos de casi 4000 millones de dólares anuales.

Estos programas están divididos en 3 fases que con diferentes cantidades de ayudas, intentan ayudar a las PYMEs en diferentes momentos de sus procesos de innovación, desde la conceptualización, pasando por el prototipado hasta la comercialización.

Por este programa han pasado empresas como Qualcomm cuando estaban empezando, y se engloban dentro de eso también tan de moda ahora (sobre todo gracias a Mazzucato), la innovación orientada por misiones. Sin embargo, a pesar de lo que a veces parece escuchando a Mazzucato, la innovación orientada por misiones es algo que EEUU no ha escondido y que ha sido una pieza fundamental de su estrategia (y éxito) en innovación desde hace muchas décadas. La agencia ARPA fundada en 1958 es probablemente su ejemplo más paradigmático.

El programa Instrumento PYME (SME Instrument) nació en 2014 dentro de la estrategia de la Comisión Europea H2020 y lo hizo con una estructura muy similar al SBIR, dividido en tres fases, con diferentes niveles de financiación orientados a momentos diferentes dentro de un proceso de innovación. A diferencia del SBIR, el Instrumento PYME incluyó servicios de “business innovation coaching” parecidos a los que se llevaban ofreciendo a PYMEs en el Reino Unido desde hacía tiempo.

Recientemente, con la finalización del H2020, el programa ha evolucionado y ahora se llama EIC Accelerator. En esta nueva versión, el programa se centra en lo que antes era la Fase II del Instrumento PYME, y además de añadir subvenciones, incluye la posibilidad de financiación de capital tanto por VCs privados como por vehículos de la Comisión Europea.

El EIC Accelerator ahora es gestionado por EISMEA que es la agencia que ha consolidado todo el esfuerzo de innovación y PYMEs de la Comisión Europea. El EIC Accelerator complementa otros esfuerzos de la Comisión centrados en TRLs más iniciales.


El programa ha financiado más de 5000 proyectos (España lidera en cantidad gracias al gran número de Fases I que recibió en su momento) con casi 3000 millones de euros en ayudas directas. El presupuesto para los próximos 7 años  de todo el EIC es de 10000 millones de euros, y aquí empiezan las grandes diferencias con SBIR.

Para empezar, sólo SBIR-STTR tiene un presupuesto de más del doble que todo el presupuesto del EIC. Pero lo que me parece más interesante es que las empresas seleccionadas para SBIR (Fase III), tienen muchas ventajas a la hora de contrataciones públicas eliminando en algunos casos la necesidad de abrir un proceso de concurso para comprar el resultado de los proyectos financiados.

En Europa, en general hay procesos y legislaciones diferentes para cada país, lo cual hace más complicado para una PYME de España presentarse a una licitación en Alemania por ejemplo, y no digamos ya en sectores “sensibles”.

Por otra parte, desde hace años se lleva impulsando la Compra Pública Innovadora (empujada también desde la UE) para avanzar en este sentido, pero hasta dónde yo sé, el haber sido receptor de fondos del EIC no ayuda en esos procesos.

Hay que recordar que la gran parte de los hubs tecnológicos que existen en el mundo en sus orígenes consiguieron crecer gracias al efecto tractor de grandes concursos públicos. Es imposible entender los gigantes tecnológicos que nacieron y crecieron en Silicon Valley sin los contratos de la NASA o del Departamento de Defensa de EEUU en los años 60.

Personalmente, he cogido un poco de tirria al (ab)uso del término Estado Emprendedor. Querer negar el papel importantísimo de los estados en la innovación y cómo esta genera industria y empresas es ridículo. Pero probablemente es igual de ridículo pensar que para conseguir acelerar la innovación y que esta se concentre en las “misiones” que respondan a los retos que tiene ahora nuestra sociedad el estado, este tenga que convertirse en un inversor de capital riesgo buscando un multiplicador, y por supuesto, actuar cómo tal.

Sé que simplifico mucho, pero si me das elegir entre un Estado Emprendedor y un Estado Comprador de productos y servicios innovadores de PYMEs, y además, buen pagador, me quedo siempre con el segundo. Para una startup (y PYME) llenar la cuenta del banco de dinero está bien, pero hacerlo comprando sus productos es mucho mejor.

@resbla

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NFT, la transformación digital de los cromos

En este post vamos a compartir contenido que vale decenas de millones de dólares. Pero no os preocupéis, es gratis y legal. Durante las últimas semanas ha salido de entre el mundo de las criptomonedas y blockchain un montón de noticias alrededor de los NFTs y la cantidad de dinero que la gente está pagando por algunos de ellos.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/03/nft.mp3?_=2

 

Hay que empezar hablando un poco de los que son los Non-Fungible Tokens. Los NFTs son un tipo de criptoactivo que tiene cuatro características que los diferencian de otras criptomonedas como el bitcoin. Son únicos, indivisibles, transferibles y con capacidad de demostrar su originalidad. Cómo el resto de activos criptográficos, son datos que se se guardan a través de blockchain y que por lo tanto son accesibles públicamente y sólo pueden añadirse datos, nunca borrar. De tal manera que así se hace la trazabilidad de su propiedad.

Los NFTs existen desde hace unos años, pero la locura ha llegado durante las últimas semanas. El 11 de Marzo, se cerró la subasta en Christie’s de la obra titulada Everydays: The First 5000 Days del artista conocido como Beeple.

La subasta se cerró por 69,3 millones de dólares, cifra muy importante. Tanto, que es la tercera cifra más alta pagada por una obra de un artista vivo, pero es la imagen digital más cara vendida nunca, y por supuesto, el NFT más caro de la historia. Por cierto, Christie’s, cómo no podía ser de otra forma, aceptó el pago de parte del precio con criptomonedas.

Lo que sorprenderá a muchos es que el comprador de esta pieza lo único que recibe es una imagen en formato jpeg (eso sí, de 319 gb) unido de forma indivisible al NFT.

Este NFT no da derecho a su actual propietario a su reproducción o a derechos sobre su propiedad. De hecho, aquí está la obra en cuestión.

La mejor forma de entender qué es un NFT que he encontrado yo es pensar en que los NFTs son cómo los autógrafos en una fotografía. Se pueden hacer muchas copias de esa fotografía, pero la que tiene el autógrafo será única. El valor que eso tenga dependerá de muchas cosas, y lo mismo pasará con el NFT de este Everydays: The First 5000 Days. Para mantener o aumentar su valor tendrá que haber gente (coleccionistas) que valoren tener ese (cripto)activo único.

Otro NFT que ha alcanzado un valor millonario es el que está unido a este tweet.

Este NFT alcanzó también en una subasta benéfica el mareante precio de 2,9 millones de dólares que parece poco comparado con los 6 millones que Grimes (por cierto, la pareja de Elon Musk) ha conseguido al vender varias copias de una serie de 10 piezas de arte digital. La más cara, este vídeo por casi 400 mil dólares

Para seguir aumentando el valor de este post, este artículo del New York Times titulado apropiadamente “Buy This Column on the Blockchain!“, se convirtió en una imagen asociada a un NFT y se vendió por 600 mil dólares.

Algo un poco sorprendente pero que tiene mucho sentido en este mundo tan movido por las imágenes en las redes sociales, y que de alguna forma vemos también en los videojuegos, es el de la moda digital.

Este vestido digital fue el primero en la historia en venderse a través de un NFT por 9500$. Su propietaria lo ha “vestido” por todas sus redes sociales y mucha gente piensa que esto tiene bastante futuro.

Pero más allá de todas estas extravagancias, dónde creo que el concepto de los NFTs puede tener muchísimo recorrido es en los mercados en los que siempre ha habido mucho coleccionismo de cosas de relativamente poco valor.

Uno de esos mercados es el de la música. Es cierto que los servicios de streaming de música ya son los incumbentes y ni los NFTs ni nada en el horizonte hará cambiar esto, pero sí que hay una parte de los aficionados a la música que siguen echando de menos coleccionar discos, lo cuál explica en parte el renacimiento de los vinilos.

Cierto es que se han vendido NFTs musicales que entran más en los ejemplos de arriba. 3LAU vendió una serie de NFTs por más de 11 millones de dólares que incluían versiones de sus discos, alguna canción original acompañadas por ejemplo, de una copia de un disco de platino.

Pero lo que creo que tendrá más recorrido es lo que ha hecho una banda como Kings of Leon en el lanzamiento de su último disco. “When You See Yourself” se puede comprar como un NFT, lo cual permite a los coleccionistas tener una copia digital única del disco, pero que además se puede comprar junto con diferente material de merchandising o con diferentes tipos de entradas para sus conciertos.

Personalmente, dónde creo que vamos a ver una verdadera locura es con cromos y similares. Este “cromo” digital creado por la NBA con un mate de Lebron James se vendió recientemente por 208000 dólares.

No me es difícil imaginar colecciones de cromos digitales intercambiados por gente de todo el mundo a través de NFTs la verdad. De hecho, recordando las colecciones que hice de pequeño, no me importaría tenerlas digitalizadas para poderlas haberlas conservado.

Por último, otro uso al que también veo bastante futuro para los NFTs es para el simple apoyo a los creadores casi a modo de mecenas. Hace poco hablábamos de cómo los creadores de contenido estaban buscando monetizarlo. Suscripciones, patreon, “propinas”… Pero las NFTs van a ser otra forma más de hacerlo

Espero que con este post, que personalmente me ha ayudado mucho a entender qué es esto de las NFTs, hayas podido también entender que ni es la panacea que muchos dicen, ni el timo de la estampita que dicen otros. Mientras tanto, voy a ver si recupero mis álbumes de cromos.

@resbla

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La Inteligencia Artificial que hace lo que quiere

Todos sabemos que el 29 de junio de 1997 Skynet tomó consciencia de sí misma, lo que no sabemos es cómo pasó ni cómo sus programadores lo supieron.

Algo parecido les está pasando a los programadores de sistemas de Inteligencia Artificial de verdad, no los de ciencia ficción, y en las últimas semanas hemos visto un par de noticias alucinantes en este sentido, pero por qué no negarlo, que también dan un poco de cosica.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/03/IA-autosuficiente.mp3?_=3

 

Hace un par de semanas, OpenAI anunciaba que habían identificado neuronas multimodales en redes neuronales artificiales, concretamente en su sistema de reconocimiento de imágenes CLIP.

Ya hemos hablado bastantes veces en este blog de OpenAI, la empresa que empezó como fundación de Elon Musk enfocada en buscar una Inteligencia Artificial más humana, así que no entraremos en más detalles.

Es muy interesante que el documento en que presentan el estudio, citen a estas neuronas multimodales cómo la posible razón por las que CLIP es tan preciso. Es decir, se sabe de la precisión del sistema, pero no se sabe cómo se consigue. Esto es una constante en la IA actual.

Parece probado que los seres humanos tenemos neuronas multimodales. Son un tipo de neuronas superespecializadas que responden a conceptos abstractos más allá de una imagen o un sonido. Los autores de la investigación original en estas neuronas hicieron famoso el concepto de “neurona Halle Berry”. Esta sería una neurona que respondería a todo lo que nos recuerda a Halle Berry, ya sea su nombre, su imagen o películas en las que ha actuado por ejemplo.

Los investigadores de OpenAI han encontrado algo equivalente en la red neuronal de CLIP, y ponen entre otros ejemplos la que llaman “neurona Spiderman”. Esta neurona artificial reacciona no sólo a imágenes de spiderman, sino a dibujos de spiderman pero también de cosas relacionadas, y también a texto, algo que las neuronas multimodales biológicas también hacen.

Conviene recordar que las redes neuronales artificiales en las que se basan muchos de los sistemas de IA actuales, están diseñados de una manera que intentan imitar cómo funciona la mente humana. Así que sorprende poco que estemos hablando de neuronas, lo que sorprende es que estas neuronas hayan aprendido por sí solas a trabajar así, porque CLIP no se programó para que tuviera neuronas multimodales.

La realidad es que todas las redes neuronales se entrenan exponiéndolas a un montón de información y siguiendo procesos de aprendizaje, pero lo que parece casi ciencia ficción es que a través de ese proceso de aprendizaje, CLIP se haya optimizado de forma autónoma para generar estas neuronas artificiales multimodales.

El cienciaficcionista en mí diría que esto es una confirmación más del funcionamiento de las neuronas multimodales en los humanos y su eficacia, una especie de evolución “natural” acelerada. Pero al revés, que una red neuronal moderna como CLIP, efectivamente funciona de forma parecida a las de los seres humanos, aunque todo esto se lo dejaremos a los científicos. También por cierto, uno se pregunta qué pasará cuando se aplique todo esto a la computación cuántica que funciona de una forma probabilística similar a las de las redes neuronales.

Algo muy interesante también en esta publicación, es que OpenAI avisa de que todo esto abre la posibilidad a algo que llaman “ataques tipográficos“, en los que simplemente poniendo un texto a la vista de una inteligencia artificial, se puede conseguir engañarla para no distinguir lo que hay detrás. Fijaros que ante una manzana (apple), CLIP ya daba una probabilidad (muy pequeña) de que en la imagen en realidad hubiera un iPod. Pero al superponer un texto que lee “iPod”, la inteligencia artificial ya da de forma clara el resultado de iPod.

Otro ejemplo de un sistema de Inteligencia Artificial reaccionando de una forma para la que no había sido programado lo hemos visto también en Learning from videos de facebook.

Este sistema de tan original nombre, ha sido desarrollado por facebook para que sea la base de aprendizaje de sus diferentes sistemas en lo relativo al vídeo. Analizar y entender vídeo es una tarea de una magnitud muy superior a la del reconocimiento de imágenes, ya que no se trata sólo de entender lo que hay en un fotograma, sino también en la relación que hay entre los que forman el vídeo.

Learning from videos es una herramienta de investigación, pero facebook ya ha hecho algunas pruebas poniéndola a funcionar junto a GTD, su sistema más actual que entre otras cosas puede generar recomendaciones de vídeos basadas en su similitud.

Pues bien, resulta que el sistema recomienda vídeos en base a que tengan también sonidos parecidos, algo para lo que nunca fue diseñado.

Está claro que no estamos cerca de un sistema que de repente cobre consciencia de su existencia, pero no cabe duda de que haya sistemas que hagan bien cosas para las que nunca fueron diseñados es más que una sorpresa. De hecho, es una llamada de atención para algo de lo que se lleva hablando mucho tiempo (nosotros también lo hicimos aquí) y es de que la IA actual es una caja negra que ni siquiera sus creadores con capaces de explicar.

Por eso, una de las tendencias en la IA (identificada en el hype cycle desde hace un par de años) es el de la Inteligencia Artificial Explicable (explainable AI). No sólo es necesario que sus creadores entiendan por qué las IA toman las decisiones que toman, sino va a ser cada vez más importante obviamente para sus propietarios, pero también para sus usuarios. De hecho, es probable que sea obligatorio por ley dentro de poco.

@resbla