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Cuervos 1 – Drones 0

Los cuervos son uno de los animales más inteligentes de la naturaleza. Probablemente por eso han tenido un papel protagonista en muchas obras de ciencia ficción en las que a veces se les da una inteligencia casi humana, e incluso han sido la última línea de defensa de la Tierra.

En Australia, han conseguido algo que ni los vecinos fueron capaces, parar el servicio de entrega a domicilio de Wing, una filial de Google.

De todo esto hablamos en este technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/09/wing.mp3?_=1

 

Wing es una empresa que se graduó de la factoría de moonshots (ahora X Development) de google y que opera servicios de paquetería a domicilio en Australia, EEUU y Finlandia. Concretamente en Australia llevan dos años en fase de pruebas en zonas suburbanas alrededor de Canberra.

Hace pocos día, un usuario grababa cómo llegaba el dron que traía su pedido a casa y ocurrió esto:

Resulta que los cuervos, además de inteligentes, son muy territoriales, y más cuando están en época de anidación cómo ocurre ahora en Australia. Coincide también que en zonas de Australia están de nuevo encerrados por la variante Delta del COVID, con lo que los pedidos a domicilio han crecido de una forma espectacular.

Sólo así se puede explicar que el envío en cuestión fuera un café. Cómo dijo el propio receptor del pedido, «sólo quería un café rápido sin tener que subirme al coche y ponerme la mascarilla». Vivimos tiempos extraños en los que pedimos café y nos lo trae un dron.

En previsión del revuelo que se iba a montar, la propia Wing ha decidido suspender operaciones hasta que analicen y tomen medidas para minimizar el impacto sobre la fauna salvaje local. Sin embargo, parece que el problema también lo tienen con los animales domésticos, poco sorprendente si vemos el ruido que hacen estos chismes.

Tanto que los perros se vuelven locos, pero también muy molestos para las personas. De hecho la NASA ya encontró hace años en un estudio que el ruido tan agudo de los drones es mucho más molesto para las personas que el ruido del tráfico. Los vecinos se han organizado contra los drones en una asociación llamada Bonython Against Drones que afirma que el 80% de los vecinos están en contra de su utilización.

La realidad es que hace unos meses las propias autoridades encontraron que este servicio sobrepasaba los límites de ruido de la zona, y ya avisaban de que el tono tan alto los hacen aún más noticiables. Wing respondió lanzando un nuevo modelo de dron menos ruidoso, aunque cómo se puede ver en el vídeo del ataque, está lejos de ser silencioso.

Pero finalmente han sido los cuervos quienes han parado, de momento temporalmente, el servicio de Wing en la zona. Veremos finalmente en qué queda esto, pero seguramente nadie en Wing nunca se imaginó que tendrían que pelear contra cuervos. Se vuelve a cumplir aquello de que todo el mundo tiene un plan hasta que le dan el primer puñetazo en la cara.

Casualmente, aquí muy cerquita de dónde vivo, se va a poner en marcha en fase piloto un servicio de reparto de comida a domicilio con un vehículo (terrestre) autónomo.

En realidad, es más una máquina de vending con ruedas que un servicio de reparto a domicilio. Goggo Cart empezará un piloto en una zona peatonal del centro de la ciudad y los clientes tendrán que ir acercándose al coche para recoger sus pedidos de comida de restaurantes locales que se irán recargando a lo largo del día.

En la Calle Real de Las Rozas Goggo no se tendrá que enfrentar a cuervos. Probablemente sus principales «enemigos» serán los perros tirando de sus dueños y niños pequeños corriendo. Otra cosa sería si cubrieran dónde yo vivo, por aquí son habituales los jabalíes, zorros, buitres y algunas rapaces. En todo caso, será interesante ver cómo se comporta.

Creo que es razonable pensar que estamos a las puertas del lanzamiento de un montón de nuevos servicios de entrega con vehículos autónomos. Sin embargo, es poco probable que vivamos algo similar al patinetegedón de vehículos autónomos reparto por mucho que algunos es probable que quisieran seguir el mismo camino.

Hay sin duda unos enormes beneficios potenciales en la utilización de vehículos autónomos para el reparto de mercancías, tanto para sus promotoras cómo para la sociedad en general. Sin embargo, cómo han descubierto los australianos, también hay una serie de externalidades negativas que en algunos casos no son obvias. Esperemos que encontremos pronto el equilibrio adecuado entre legislación que limite el impacto de las externalidades negativas sin restringir la innovación.

@resbla

 

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Conos 1 – IA 0, ¿otro invierno de la IA?

La Inteligencia Artificial ha pasado por varios momentos de estancamiento a los que se les llama Inviernos de la IA. Después de años de avances alucinantes, y de cautivar la imaginación del gran público, parece que los avances de la tecnología alrededor de la IA se está estacando y hay expertos que hablan de que podemos estar a las puertas de un nuevo Invierno de la IA. Y en estas, vemos como un taxi autónomo de Waymo de vuelve loco al encontrarse unos conos en una calle.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/05/untitled.mp3?_=2

 

La verdad es que hemos hablado hace poco de este tema en dos post recientes. Uno sobre el hecho de que aunque muchos expertos decían que el 2021 sería el año en el que empezaríamos a ver coches autónomos en nuestras carreteras, estamos bastante más lejos de lo que parece. Y otro en el que hablábamos de cómo la Inteligencia Artificial actual es una caja negra que sorprende por sus capacidades, pero a la vez, tiene errores de bulto.

Pero el que haya ocurrido esto en Arizona con un taxi de Waymo, creo que hace que merezca la pena volver a hablar de ello.

Esta reacción tan sorprendente del taxi autónomo de la que es sin duda la compañía que tiene el sistema más avanzado de conducción autónoma del mundo me recordó a una película que he visto recientemente, «Los Mitchell contra las máquinas«.

Últimamente veo muchas películas infantiles, aunque esta es muy recomendable para todos los públicos. En ella, una familia se enfrenta a un apocalipsis robótico en el que una Inteligencia Artificial quiere acabar con la humanidad. El arma definitiva (cuidado que viene un spoiler) que encuentran los Mitchells para derrotar a la IA malvada es un perro que parece un cerdo (al menos a los ojos de los robots).

Algo parecido debió pasarle al sistema del taxi de Waymo. Vio unos conos en medio de la carretera y no supo interpretar qué significaban. Lo grave no es sólo eso, sino que el sistema se colgó de tal manera que no pudieron hacerse con el control del coche desde el sistema central, y por si eso no fuera suficiente, el coche parece huir cuando llegan los operarios físicamente a recuperar el taxi.

Hay muchos expertos que citan este tipo de problemas de la IA actual para decir que la actual tecnología de IA ha llegado a su máximo y que necesitaremos nuevas tecnologías para dar otro salto. Hemos estado antes en esta situación respecto a la IA y desembocaron en lo que se ha llamado Invierno de la IA.

Estos Inviernos de la IA se generan cuando se instala un cierto pesimismo en la industria, que se contagia a la prensa y que acaba haciendo que se reciba menos inversión para startups y que incluso puede hacer que la investigación básica en el tema se resienta. En realidad, se parece mucho al Valle de la Desilusión del Hype Cycle.

Y parece que se empieza a cumplir esas condiciones. Las expectativas tan hinchadas que hemos vivido estos últimos años sobre las maravillas de la IA, no parece que se estén cumpliendo. Y los ejemplos de arriba son sólo una pequeña muestra, hay muchas cosas que los ordenadores aún no pueden hacer y parece que será imposible hasta que tengamos una Inteligencia Artificial Fuerte (o General), y nada parece que esté cerca.

También la prensa cada vez tiene una visión menos optimista sobre la IA. Desde problemas relacionados con la privacidad, hasta los relacionados con discriminación, el tono ya no es indiscutiblemente optimista.

Pero lo cierto es que la financiación no parece que se haya parado. De hecho, es difícil encontrar startups que no utilicen la IA de una u otra manera aunque no sean «startups de IA».

Así que es más probable que sea un Otoño de la IA lo que se nos viene encima. Una época en la que aprenderemos a aprovechar la tecnología actual para sacarla rendimiento de verdad y no seguir buscando aplicaciones imposibles para ella, mientras esperamos que llegue el siguiente salto que elimine las limitaciones actuales. La computación cuántica en la gran esperanza para esto.

@resbla

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innovación

El 2021 no será el año del coche autónomo

Hace justo 5 años el CEO de Ford dijo que en el 2021 lanzarían coches autónomos. También en esa fecha Tesla anunciaba que sus coches ya incorporaban la tecnología necesaria para ser autónomos pero que la irían activando cuando fueran capaces de validarla en más profundidad.

Estamos en 2021 y el CEO de Ford ya no es Mark Fields, y sigue sin haber coches autónomos por las calles. De hecho, por mucho que se empeñe Musk, en la propia Tesla piensan que están lejos de ese objetivo.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/05/2021-coches-autonomos.mp3?_=3

 

La realidad es que hace 5 años muchos pensaban (ejem, pensábamos) que los coches autónomos serían una realidad a principios de esta década. Todas las grandes tecnológicas estaban invirtiendo grandísimas cantidades de dinero en esto.

Y el acumulado antes del parón que empezó en el 2019, era de quitar el hipo.

Pero el problema, no es que no tengamos coches autónomos en el 2021, es que parece que estamos bastante lejos de tener verdaderos coches autónomos. A día de hoy, las opciones disponibles difícilmente llegarían a un nivel 3 de autonomía y no hay nada en el horizonte que nos permita pensar que esto cambiará radicalmente en los próximos años.

En la Inteligencia Artificial en general, y en los vehículos autónomos en particular, se está viendo claramente que la tecnología funciona muy bien en el 90% de las ocasiones, en el 95% con desarrollos importantes, pero a partir de ahí, la cosa se complica mucho.

Miremos el caso de Tesla. Empezaron lanzando su Autopilot en 2016, el cual se considera que tiene un nivel 2 de autonomía. El sistema necesita de supervisión constante del conductor y pensado principalmente para autopistas.

 

A pesar de que los accidentes que han ocurrido han recibido mucha atención, la realidad es que no es difícil afirmar que la tecnología evita muchos accidentes. Según las cifras de Tesla, sus coches cuando tienen el Autopilot funcionando tienen un accidente cada 4,19 millones de millas en EEUU, mientras que el dato general es de 484000 millas.

Cómo se dijo en su momento, los Tesla llevan todo el hardware necesario para ir mejorando sus capacidades de autoconducción. La evolución del Autopilot para la conducción urbana se llama FSD (full-self driving), y a finales del 2020 lanzó una beta del sistema a unos pocos usuarios, principalmente empleados de Tesla.

A principios del 2021 se aumentó el número de usuarios beta del FSD, a la vez que Musk prometía nivel 5 de autonomía para finales de este mismo año. El problema es que a medida que han aumentado el número de participantes en la beta, hemos empezado a ver vídeos de su experiencia por entornos urbanos complicados, y eso que los centros de las ciudades en EEUU parecen circuitos de F1 comparados con los que tenemos por aquí.

Para añadir sal a la herida, Tesla se ha visto obligada a publicar correos internos en los que aceptan que la visión de Musk de tener el nivel 5 para este año es irrealista y que de momento no esperan pasar del nivel 2 a corto plazo.

En realidad, probablemente la empresa más avanzada del mundo en tecnología de conducción autónoma sea Waymo, una filial de google. Desde octubre del 2020 opera una flota de taxis autónomos en una zona muy limitada de Phoenix en Arizona. Los taxis empezaron a funcionar con una persona abordo, pero en la actualidad lo hacen sin conductor y con un equipo de ingenieros supervisando las operaciones en remoto.

Dado que lo hacen en una zona limitada y elegida por sus calles anchas y regulares, tráfico ligero, y en Arizona en el que el buen tiempo está casi siempre asegurado, «sólo» podemos hablar de un nivel 4 de autonomía. En todo caso, es bastante impresionante.

 

Así que viendo estos dos vídeos juntos, creo que nos podemos hacer una buena idea de la situación actual de la conducción autónoma y predecir que el futuro a medio plazo pasa más por modelos como el de Waymo que por el de Tesla. Sistemas de taxis autónomos que operen en unas zonas muy determinadas y para unos trayectos muy concretos frente a coches autónomos con libertad para circular por cualquier vía.

Así que no, el 2021 no será el año del coche autónomo por mucho que le pese a Elon Musk.

@resbla