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Biden y tecnología, ¿habrá cambios?

Parece que Biden será por fin presidente de los EEUU. Hay muchas esperanzas de que su presidencia sea muy diferente a la de Trump, y nos guste o no, lo que decida también nos afecta a este lado del Atlántico.

Trump ha sido un elefante en una cacharrería también en lo tecnológico. ¿Pero qué podemos esperar de Biden en este terreno?

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/11/biden.mp3?_=1

 

Sin duda, una de las herencias más envenenadas que le deja Trump a Biden es la Guerra Comercial con China. Guerra que es mundial y en la que también está metida la Unión Europea. Pero centrándonos en China, el daño está hecho.

Habría mucho que hablar sobre si Biden podrá dar marca atrás a todo lo que ha hecho Trump. Incluso si pudiera, es discutible que quiera ponerse en contra desde muy al principio en contra de los republicanos en algo con tantos tintes patrióticos. Por no hablar de que en todo esto ya están la mayoría de los países occidentales, que por ejemplo, han ido vetando a Huawei de sus infraestructuras 5G.

Pero sobre todo, yo creo que para China, el punto de no retorno pasó hace tiempo. China decidió no depender tecnológicamente de EEUU hace tiempo, y ha avanzado mucho en este camino. Tanto que seguramente se lo agradecerán eternamente a Trump.

Probablemente lo siguiente más importante que ha pasado durante la presidencia de Trump en relación con las grandes tecnológicas ha sido la investigación por el Congreso de posibles prácticas monopolísticas. Esto ya ha desembocado en una demanda que todo el mundo espera que sea la primera de varias. Precisamente hoy, la Comisión Europea anunció que había encontrado a Amazon culpable de prácticas de abuso de posición dominante y que abre una segunda investigación. Es muy probable que antes o después habrá algo en similares términos en EEUU.

En esto, no habrá cambios. Por un lado, el tema ya está judicializado y fuera de las manos del presidente. Por otro, los demócratas también se han mostrado muy preocupados por el poder de las grandes tecnológicas y apoyaron estas comisiones de forma muy activa. De hecho, hay colaboradores muy cercanos al presidente que son fervientes creyentes en que la mejor solución es romper las grandes tecnológicas en empresas más pequeñas.

Es también poco probable que Biden intente parar los esfuerzos que Trump hizo para la relocalización de industria tecnológica de vuelta a EEUU. Está ocurriendo en cierta medida de forma natural, en otra presionada por la situación de Guerra Comercial, y aunque hay enormes desastres en cómo Trump lo intentó, la opinión pública nunca le perdonaría a Biden que no siguiera intentándolo.

Sin embargo, sí que hay una cosa segura en la que Biden lo hará diferente y puede de hecho ayudar en este proceso de reshoring, y es el tema de los visados para trabajadores cualificados. No hay que olvidar que muchas empresas tecnológicas fueron fundadas, o están dirigidas, por inmigrantes, así que es algo en lo que estas empresas se han involucrado activamente.

Dónde en principio veremos más cambios, será en la actitud de Biden respecto a sus socios exteriores. Es seguro una cierta vuelta a la multilateralidad, de hecho, ya ha anunciado que una de sus primeras decisiones en política exterior y medioambiental será volver al Acuerdo de París.

Es probable que esto marque la tendencia en otros temas. Uno en los que Trump fue muy beligerante y Biden puede cambiar la situación, es en todo lo referente a la gobernanza de Internet. Pero no sólo eso, las decisiones de Trump han hecho que cada vez más, haya una internet diferente en EEUU a la del resto del mundo (si excluimos China y Rusia claro).

Esperemos que haya una mayor colaboración entre la Unión Europea y EEUU, armonizando temas en cuanto a privacidad, neutralidad en la red y ciberseguridad. La GDPR ya abrió fricciones entre la Unión Europea y Trump, esperemos que la nueva Ley de Servicios Digitales pueda abrir conversaciones para su homogeneización a ambos lados del Atlántico.

Quizá incluso Biden deje de ver como un ataque a EEUU las diferentes tasas que lleva estudiando la Unión Europea y sus estados miembros sobre las actividades de las empresas tecnológicas. Hasta ahora todo lo relacionado con este tema se veía como parte de la Guerra Comercial, quizá ahora Biden sea más receptivo a negociar sobre este tema.

La presidencia de Biden traerá muchos cambios en política internacional y en lo relativo a las tecnologías, casi todos a mejor. Sin embargo, si alguien espera cambios radicales, se equivoca.

@resbla

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Al 5G le sale un nuevo enemigo, el coronavirus

De todos los bulos que circulan por nuestras redes sociales, hay un par de ellos relacionados con el 5G y el coronavirus bastante locos, pero que en algunos países han conseguido convencer a mucha gente.

Y alguno se lo ha creído tanto, que ha salido a quemar torres de telefonía o a amenazar a operarios de las operadoras.

La verdad es que esta es una más en la lista de irracionalidades (y algunas no tanto) en contra del 5G. No parece que sean suficientes para parar el despliegue masivo de la tecnología, pero sí que cada vez parece que hay más gente dispuesta a escuchar alternativas. A Elon Musk le gusta esto.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/04/5g-y-coronavirus.mp3?_=2

 

Está claro que la mezcla de tiempo libre, aburrimiento e internet es bastante explosiva. Hay mucha gente abierta a escuchar con cierto credulidad solemnes tonterías sólo porque les llega de su grupo de amigos de whatsapp.

Los bulos alrededor del coronavirus y el 5G se pueden agrupar alrededor de dos temas principales. El primero, si el coronavirus aparece en China, y en esto del 5G los chinos tienen mucho que decir, es que tienen que estar relacionados. Así que aquí tenemos desde gente que cree que China está utilizando el 5G para expandir el virus en un ataque malévolo contra occidente, hasta el que cree que el 5G de alguna forma ha hecho que el tema del virus se le fuera de las manos a China.

Este último «razonamiento» da pie de alguna forma al segundo gran grupo de bulos del coronavirus y el 5G. El 5G debilita las defensas del ser humano contra el coronavirus, y dónde hay más concentración de 5G hay más coronavirus.

Este tipo de bulos se «cimentan» en gráficos y mapas que no dejan ninguna duda al respecto. En el último caso, se da una «sorprendente» correlación entre la presencia del 5G y la densidad de casos de coronavirus que casualmente ocurre siempre en las zonas de mayor densidad de población, siempre en las grandes ciudades.

Se ve que los famosos también están ociosos en su casa porque más de uno le han dado bola a estos bulos, y claro, ya si lo dice un famoso…

El problema no pasaría de ahí si no hubiera habido gente que haya pasado a la acción. En los últimos días, decenas de antenas de telefonía en el Reino Unido y Holanda han sido atacadas.

Lo curioso, es que la mayoría de estas antenas no son de 5G. Por un lado, el despliegue del 5G está yendo lento, muy lento, y por otro, las antenas de 5G no se suelen poner en las antenas que se han utilizado para el 3G y 4G. Por las características de la tecnología que tiene un rango de cobertura bastante pequeño, las antenas son pequeñas, se instalan a poca altura, y se intentan camuflar con el resto del mobiliario urbano. De hecho, Vodafone está instalándolas debajo de las tapas de las diferentes arquetas que han en las calles.

También hay gente que está poniendo en el punto de mira a los operarios de las operadoras telefónicas instalando fibra o antenas.


En realidad, en esto del coronavirus y el 5G junta el hambre con las ganas de comer. Hay cada vez un número creciente de gente que de alguna forma se opone al despliegue del 5G.

Por un lado, tenemos los fóbicos a las radiaciones electromagnéticas. Cada vez que llega una nueva tecnología se reactivan. En Suiza han llegado a organizar manifestaciones y están recogiendo firmas para hacer un referéndum que pare el despliegue.

Tenemos también los amantes de los paisajes rurales inmaculados. Seguramente los mismos a los que tampoco les gustan los aerogeneradores, pero en este caso es cierto que si queremos dar cobertura 5G en el ámbito rural, vamos a necesitar muchas antenas. En el Reino Unido se hablaba de 400000 antenas sólo para el mundo rural.

Y luego tenemos el aspecto geopolítico. Con EEUU prohibiendo utilizar equipamiento de Huawei y presionando a sus aliados para que también excluyan a la compañía china de sus despliegues de 5G, sólo faltaba un «virus chino» para que la sinofobia se disparara en algunos sitios.

Más allá de todo esto, cada vez parece más claro que va a ser difícil que el 5G llegue a todos los rincones del mundo incluso en los países más desarrollados. El coste del despliegue es enorme, y más allá de las zonas muy pobladas, será difícil que los números salgan.

Así que es probable que necesitemos de otras tecnologías de banda ancha para cubrir los «huecos». Y más, si nos imaginamos el paraíso del IoT con miles de millones de dispositivos conectados en agricultura, industria, transporte…

Aquí hemos hablado ya bastante de Starlink, el (mega) proyecto de Elon Musk para llevar conexión de banda ancha y bajo coste vía satélite y que avanza a toda velocidad. Pero no son los únicos, Amazon tiene un proyecto similar, Project Kuiper, y hasta Apple parece estar trabajando en algo relacionado con esto.

Aunque hace pocos años esto de internet vía satélite parecía una idea un poco peregrina, cada vez parece más claro que tendremos un futuro con diferentes tecnologías conviviendo a la vez y cubriendo diferentes tipos de necesidades y territorios. Eso sí, aunque Starlink está haciendo grandes esfuerzos, los astrónomos siguen sin estar muy contentos.

@resbla

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Google Play contra el dragón

Sólo con algo que los americanos llaman knock-on effect, nosotros diríamos efecto en cadena, se puede explicar como gracias a las sanciones del gobierno americano a Huawei, uno de los negocios más lucrativos de Google se enfrenta a una tremenda y nueva amenaza desde China.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/02/google-play.mp3?_=3

 

Hace unos meses decíamos que quizá China tendría que agradecer a Trump sus sanciones a Huawei. Aunque los planes estaban ahí, las sanciones han empujado a China a acelerar su estrategia para depender lo menos posible de tecnología americana, incluso desterrando PCs que no sean 100% chinos.

No hay que olvidar que como segundo fabricante de móviles del mundo, para Huawei depender de una forma tan crítica de Android es claramente un problema. Por eso, es lógico que haya seguido dando pasos para buscar alternativas a Android, como por ejemplo con HarmonyOS. Sin embargo, están todavía muy lejos la independencia.

 

Por eso, no es del todo una sorpresa lo que anunciaba Reuters el otro día. La alianza de Huawei, Xiaomi, Oppo y Vivo, las 4 mayores marcas de móviles chinos bajo una plataforma común llamada Global Developer Service Alliance (GDSA). Hay que recordar, que estas 4 marcas representan el 40% del mercado global de móviles, así que poca broma.

La verdad es que hay una cierta confusión sobre qué es esto de la GDSA. Para empezar, Huawei no aparece por ninguna parte. Incluso Xiaomi de hecho niega que Huawei participe, aunque Reuters parece tener información de que sí que está en esta alianza.

Por otro lado, hasta ahora, la GDSA no «es más» que una plataforma para subir contenido de forma sencilla en las tiendas de aplicaciones de los diferentes participantes. Por decirlo de otra manera, en vez de ir tienda a tienda (y en China hay muchas, luego hablaremos de ello) cómo tienen que hacer los desarrolladores cada vez que lanzan una nueva app, con la GDSA podrían subir esa app a la vez a esas cuatro app stores.

Después de la noticia de Reuters, Xiaomi se ha dirigido a un buen número de medios diciendo esto: «The Global Developer Service Alliance solely serves to facilitate the uploading of apps by developers to respective app stores of Xiaomi, OPPO and Vivo simultaneously. There’s no competing interest between this service and Google Play Store.»

Vamos, que no, que Huawei no está, y que a pesar de que todo el mundo está diciendo que esto es el inicio de una app store común para luchar con Google Play, no es cierto

Es imposible saber desde fuera qué está pasando con la GDSA, pero no cabe duda de que es una idea interesante el que pudiera salir de aquí una competidora de Google Play.

Cuando hablo de disrupciones, hablo muchas veces (¡qué original!) de apple y su iPhone. Pero lo hago, obviamente no por no ser original, sino porque en mi humilde opinión se habla muy poco de lo que para mí fue la principal disrupción del iPhone, el modelo de negocio de distribución de software.

Cierto es que en el 2007, cuando se lanza el iPhone, el concepto de compras de software por internet era bastante rudimentario. En el mejor de los casos, comprabas una clave de producto para activar un software que te habías descargado, en el peor, comprabas una caja con los DVDs para instalártelo en casa. Las «app stores» (por llamarlas algo) que habíamos conocido antes de blackberry o nokia, no eran especialmente atractivas y tuvieron poco éxito.

Pero también es verdad que Salesforce llevaba vendiendo SaaS casi una década, así que aunque sin duda el concepto de SaaS (para simplificar, obviamente no todas las apps son SaaS) no era familiar en entornos B2C, era más que conocido en el mundo de la tecnología.

Así que el movimiento de Apple de colocar primero iTunes, y luego la App Store, como el único lugar desde dónde comprar e instalar apps para sus iPhones fue una disrupción de la cadena de valor de la industria en toda regla. De repente, Apple se convirtió en uno de los mayores distribuidores de software del planeta.

Por supuesto que Google decidió que ese era un buen camino para su Android, y siguió los pasos de Apple con su Google Play. Esto le ha llevado a una serie de problemas (aún no cerrados) con las diferentes autoridades de defensa de la competencia de todo el mundo, y ya se ha llevado alguna multa por ello. No hay que olvidar que la cuota de mercado de Android ronda el 90% en el mundo.

Y claro, esto es un NEGOCIAZO. Se estima que sólo en Q3 del año pasado, entre apple y google se repartieron más de 20000 millones de dólares en comisiones, vamos, puro beneficio. Unos 100000 millones anuales. Tanto apple cómo google cobran alrededor de un 30% a los desarrolladores por cada venta y suscripción de las apps que están en sus tiendas, quién decía que hay poco margen en la reventa de software.

Por supuesto que ha habido bastante gente que ha intentado hincarle el diente a este negocio, pero ni siquiera Amazon ha sido capaz de hacerlo.

A todo esto, hay que sumar la peculiar situación de Google con China. Más allá de las recientes sanciones a Huawei, Google Play básicamente nunca ha existido en China. La historia es larga y compleja, pero hay una mezcla de cuestiones políticas. privacidad y de propiedad intelectual por lo que esto ocurre.

Por supuesto, la gran mayoría de los móviles chinos funcionan con Android, así que el hueco dejado por Google Play se ha llenado de tiendas de apps locales. La mayor, la de Tencent con la friolera de 270 millones de usuarios al mes.

Si sumamos los usuarios de las tiendas de los miembros de la GDSA (incluyendo Huawei), obviamente los habrá repetidos, pero estamos hablando de 300 millones de usuarios.

Por decirlo de otra manera, si los planes de la GDSA fueran más allá y quisieran lanzar una app store, desde el primer día tendrían varios cientos de millones de usuarios. Además, con ese 30% de margen que maneja ahora Google Play, esa tienda china de apps podría fácilmente bajar sus márgenes para poder atraer a más usuarios y desarrolladores. Sería un competidor temible para Google.

En este tipo de alianzas lo más complicado es siempre que los miembros se pongan de acuerdo y empujen todos en la misma dirección. Esto es más difícil incluso cuando en estos casos hay alguien mucho más grande del resto. Sin embargo, dudo que en este caso sea un problema. Es fácil imaginarse que al gobierno chino esto le parece una gran oportunidad de cuestionar la hegemonía americana en otro ámbito más.

De momento todo esto es casi negocio-ficción, pero la oportunidad, los intereses políticos y los intereses empresariales puede que lo haga una realidad antes de lo que a Google le gustaría.

@resbla