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Los unicornios acaban el 2020 con una fiesta

Las últimas semanas del año se están convirtiendo en una fiesta en la bolsa. Si los máximos históricos del Dow Jones no fueran suficientes, las diferentes OPVs de unicornios en estas últimas semanas están siendo explosivas.

Esto está generando muchas prisas para salir a bolsa para no perder la oportunidad, pero valoraciones que se multiplican por tres en cuestión de horas no dejan de ser muy sorpresivas y quizá indiquen que estamos ante una burbuja importante.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/12/IPOs-2020.mp3?_=1

 

El año 2020 recordará a algunos el final de los años 90 y las salidas a bolsa de las .com. El COVID no ha sido obstáculo para que este año hayan salido a bolsa más unicornios que el año pasado, pero es que sobre todo, las subidas de la cotización después de la salida a bolsa ha sido espectacular.

En los últimos días ha habido dos OPVs de quitar el hipo (perdón por el chiste malo), AirBnB y DoorDash.

Empecemos por DoorDash, la líder del reparto de comida a domicilio en EEUU después de sobrepasar este año a Grubhub. Hay que recordar que Uber intentó comprar GrubHub hace unos meses, pero terminó comprando Postmates, operación que se completó hace pocas semanas.

No cabe duda de que este ha sido uno de los sectores que se ha beneficiado de la crisis del COVID, y si en Europa tuvimos ya una ronda de compras y fusiones en este sector, es probable que esto marque una nueva fase de consolidaciones.

En todo caso, si la subida de un 86% en el primer día de cotización de DoorDash es impresionante valorando la empresa en más de 60000 millones de dólares, más lo es si tenemos en cuenta que la última valoración privada fue de 15000 millones.

Algo parecido pasa con AirBnb. Ya hemos hablado aquí del impresionante esfuerzo que ha hecho la compañía para adaptarse a la nueva realidad del COVID. Sin embargo, la empresa se valoró en Abril en 18000 millones, cuando el día de su OPV llegó a valer más de 83000 millones de dólares.

Las capitalización de estas empresas frente a sus últimas valoraciones privadas llaman mucho la atención, pero que en un día prácticamente doblaran su precio de salida dice muy poco de las valoraciones que cerraron los bancos que se encargaron del proceso. Si sumáramos las diferencias entre el precio de salida y el del cierre del primer día hablaríamos de unos 4000 millones de dólares que se dejaron sus dueños (y los bancos en comisiones) en la mesa.

Esta locura no es fácil de explicar. El dinero barato, el apetito cada vez más alto por el capital riesgo incluso por parte de inversores más «institucionales» lo explican en parte. No cabe duda de que la luz al final del túnel del COVID también anima a los inversores, y que el capital riesgo funciona como una bola de nieve. Cuánto mejor le va, más dinero tienen para invertir, y más se inflan las valoraciones. De hecho, este año será el mejor año de la historia de Y Combinator, ¿y adivinen qué harán con todo ese dinero? Invertir en más startups.

También ayuda en esos precios de locura que cuando estos unicornios salen a bolsa, en realidad ponen en circulación un porcentaje muy pequeño de su capital. En el caso de AirBnB y DoorDash menos del 10% de su capital salió a bolsa la semana pasada.

Todo indica que hay hueco para que la locura siga. Así que es muy probable que muchas startups aceleren sus planes para salir a bolsa. Una de las más esperadas es Wish, que sale a bolsa hoy (en su rango máximo de valoración). Pero todo este calentón en el mercado hace que se empiece a hablar de la OPV de Coursera, o incluso, de SpaceX. Aunque en este caso, si hacemos caso a los tweets de Musk, sería Starlink quien saliera a bolsa. Según están las cosas, es probable que esto le pusiera a liderar la lista de personas más ricas del mundo.

En cambio, otras están retrasando su salida a bolsa para intentar maximizar los fondos levantados y el beneficio para los inversores. Dos de ellas son Affirm y Roblox que han anunciado que esperarán al 2021, no sólo para intentar subir el precio de salida, sino también para poner un porcentaje más alto de la compañía en circulación.

Así que el 2021 tiene pinta de que seguirá siendo territorio abonado para salidas a bolsa que sigan rompiendo récords y aumentando la población de unicornios. Pero en algún momento, llegará el momento de la realidad.

Ni AirBnb ni DoorDash son ejemplos de empresas muy rentables. Para AirBnb, el fin del COVID seguramente traiga muchas oportunidades de negocio, aunque muchísimo tendría que ser para justificar esa valoración por ingresos. Pero en cambio para DoorDash, su mejor resultado ha venido precisamente por los confinamientos. ¿Qué pasará cuando la gente no se quede tanto en casa?

No seré yo quien diga que tenemos una burbuja gigantesca de unicornios, pero parece que va a dar igual a medio plazo, todo indica que la música no va a parar y la fiesta seguirá.

@resbla

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AirBnb, los ganadores del COVID

Estamos en tiempos de utilizar y abusar de palabras como resiliencia, agilidad, pivotar, pero una cosa es decirlo, y otra es hacerlo. AirBnb lleva muchos años siendo ejemplo de una empresa que disrumpe una industria utilizando un modelo de negocio de plataforma, pero a partir de ahora será un ejemplo de como reinventarse en una crisis que era una tormenta perfecta para su modelo de negocio y conseguir salir de ella.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/11/airbnb-ipo.mp3?_=2

 

Tengo que hacer una aclaración antes de empezar. No he utilizado airbnb nunca. Ni como inquilino, ni como arrendador. Y aclaro esto porque airbnb se ha ido convirtiendo en un tema que genera opiniones muy extremas.

Si cuando nació, era el summum de la modernez. El tema fue mutando hasta convertirse en la bicha culpable de todos los males que asolan las grandes ciudades. Turismo low-cost, precios de alquiler altísimos y masificación.

Parece que nadie se acordaba de que el alquiler vacacional no lo inventó airbnb, o de que mientras se incentivaba que los aeropuertos recibieran más viajeros y se subvencionaba a las compañías de bajo coste para que volaran a aeropuertos secundarios se limitaban las plazas hoteleras en las ciudades receptoras de turistas. Por no hablar de que muchos de los que se iban de fin de semana en una low-cost a Londres o París y se alojaban en airbnb, luego volvían a su ciudad y se manifestaban contra la gentrificación.

El fenómeno de la gentrificación (término que me gusta poco por otro lado), es tan complejo, y se utiliza para definir procesos tan diferentes, que no tiene una explicación sencilla. Sin embargo, muchos han elegido la explicación sencilla de que la culpa de todo la tiene airbnb.

Y sin duda que tiene parte de responsabilidad. Airbnb ha sido una de las empresas que ha utilizado eso que se ha llamado legal hacking para explotar las zonas grises en las normativas de las ciudades y países para operar. Además, ha utilizado el lobby de una forma muy importante a ambos lados del Atlántico.

En todo caso, el que airbnb se convirtiera en la madre de todos los procesos de gentrificación de las grandes ciudades del mundo se convirtió en su primer gran obstáculo ya que hizo que muchas ciudades establecieran normativas muy estrictas para el alquiler vacacional.

En todo caso, contrario a lo que mucha gente pueda pensar, en realidad estos cambios normativos lo único que hacen es fijar la posición de los líderes iniciales en este negocio. Para Airbnb, todas estas normas no son más que barreras de entrada para futuros competidores. Así que aunque por un lado les limita el potencial negocio en cada ciudad, las trabas administrativas son costes más altos de operación, asumibles y muy familiares para AirBnb, pero complejos e inasequibles de arranque para otros. Así que en ese escenario, las cosas no iban mal para airbnb y los rumores de una OPV se dispararon.

Pero llegó el COVID, y el turismo simplemente se evaporó. De hecho, en los primeros meses de la primera ola, las cancelaciones llegaron hasta el 96% en línea con el resto de la industria del turismo. Esto obligó a airbnb a hacer unos ajustes de gastos drásticos, incluyendo una reducción de plantilla del 25%.

Y aquí empiezan algunas diferencias fundamentales en cómo airbnb ha afrontado esta crisis. Si en casos similares, las empresas suelen poner algún programa de recolocación para los empleados afectados y sus CEOs suelen compartir mensajes de apoyo, airbnb fue un paso más allá.

Brian Chesky puso este tweet en el que ofrecía su correo electrónico para recibir ofertas para sus exempleados además de compartir la carta en la que explicaba la situación. Sin duda, un gesto, pero un gesto muy potente.

En la carta, también se daban detalles muy interesantes sobre como se había desarrollado el proceso, además de los beneficios que recibirían las personas afectadas, algunos tan curiosos, como que podrían quedarse el portátil con el que habían estado trabajando. Un ejemplo de transparencia y de compasión que seguro que valoraron los afectados, pero sobre todo, los que seguían siendo empleados de airbnb.

AirBnb también creó una página web para dar visibilidad a los exempleados en su búsqueda de nuevas oportunidades, algo que sin duda es algo pocas veces visto antes, y además reconvirtieron parte del equipo de reclutamiento de la compañía a un equipo de soporte a los excompañeros a tiempo completo.

Pero sólo esto no sería suficiente para salir más fuertes de una crisis así. Sin embargo, AirBnb anticipó dos oportunidades que el COVID iba a generar durante la pandemia, pero que probablemente perduren en el tiempo.

Con medio mundo cerrado, las largas vacaciones internacionales no son opción. Pero las escapadas de pocos días cercanas a entornos rurales iban a ser muy demandadas. Y no se equivocaron.

La otra tendencia que identificaron es que los viajeros por trabajo preferirían evitar las aglomeraciones en los hoteles y preferirían alojamientos individuales cercanos al objetivo de su visita. Para eso reforzaron su oferta de «for work» e intentaron que los alojamientos se adaptaran a servicios demandados por este tipo de viajeros.

Todo esto (y más cosas) lo hicieron manteniendo eso que se dice mucho en presentaciones de consultores, manteniendo una actitud de startup. Haciendo experimentos cortos y baratos, aprendiendo de ellos, implementando cambios e iterando.

El resultado es algo que parece increíble en esta situación de COVID, han vuelto a niveles similares de negocio al que tenían antes de que todo esto empezara. Y todo ello, después de unos meses terribles. Su trimestre que acaba en Septiembre está en línea de lo que fue en 2018 y vuelve a dar beneficios parecidos a los que dio el año pasado.

 

Estos son los números que han presentado en su solicitud de salida a bolsa que ocurrirá en las próximas semanas. Se espera que en esa salida alcance unos 30000 millones de dólares de valoración, la cual sería muy cercana a la máxima que llegó a tener y daría una buena alegría a sus inversores.

Y aunque todo parecen buenas noticias, la realidad es que la compañía cita unos importantes riesgos que pueden impedir que sea rentable a medio plazo. Más allá de los obvios en cuanto a competencia y cambios regulatorios, sorprende la importancia que da Airbnb a la competencia «soterrada» que le está haciendo Google, a la que acusa veladamente de estar favoreciendo los resultados de sus recién lanzados Google Travel y Google Vacation Rental Ads.

Hay que recordar que Google ha sido demandada en EEUU por el Departamento de Justicia por prácticas monopolísticas, y que no es descartable que en la Unión Europea haya otra que se añada a la que llevó a la mayor multa de la historia hace un par de años, precisamente por cuestiones similares a las que relata AirBnb.

Con todas sus luces y sus sombras, AirBnb será un caso de estudio de como gestionar una crisis como la del COVID.

@resbla

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TikTok, Oracle y Walmart. Todo cambia para seguir igual

La lista de noticias extrañas de este 2020 es ya bastante extensa, pero el que una cadena de supermercados vaya a ser la propietaria de la red social de más éxito del momento es de las más inesperadas.

Y es que este pasado fin de semana, Donald Trump ha aprobado el plan que paraliza la prohibición de TikTok en EEUU con la que él mismo amenazó hace unos meses.

Este plan involucra a Oracle y Walmart, extraños compañeros de viaje en una operación extraña. De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/09/tiktok-oracle.mp3?_=3

 

Y la solución al ultimátum que dio Trump a TikTok en EEUU se sirvió en dos actos. Primero supimos que Oracle ganaba el «concurso» en el que se había convertido esta operación. Y lo hacía ganando a Microsoft, que era la empresa que parecía más interesada en la operación.

Hay que recordar que en un momento dado, Trump dijo que el gobierno americano debería recibir mucho dinero por haber facilitado esta operación, así están las cosas en el templo del capitalismo y esto da el nivel de toda esta operación.

En realidad, pronto se supo que Oracle no compraba TikTok, en realidad se convertía en «socio tecnológico de confianza«, sea lo que sea que significa esto.

Es importante recordar que Oracle no ha sido capaz de aprovechar la oportunidad de la computación en la nube y está muy lejos de los líderes en cuanto a cuota de mercado

Sin embargo, en las últimas semanas han ganado algunas operaciones con grandes empresas como McDonald’s, o aún más importante, Zoom. Ganar los servicios cloud de TikTok, sin duda añade una importante capacidad. Esto por cierto, ha sido mencionado por TikTok como motivo para elegir a Oracle.

Pero no ha sido hasta este último fin de semana que hemos tenido más detalles sobre la operación, y que había otro actor bastante inesperado, la gigantesca Walmart. Retailer que lleva años siendo la número uno en la lista de Fortune 500 y que en EEUU está siendo capaz de competir con la todopoderosa Amazon en comercio electrónico.

Y quizá venga por aquí el interés de Walmart en TikTok. A medida que digitalizan sus ventas, tener acceso prioritario al único canal que está demostrando llegar a los adolescentes de hoy en día, puede tener cierto sentido. Aunque pensándolo fríamente, no mucho. Normalmente, integraciones verticales con canales de marketing no suelen tener mucho éxito.

Finalmente, la fórmula elegida para la operación es la creación de una nueva empresa llamada TikTok Global en la que se concentrarán las operaciones de la empresa fuera de China. Oracle, Walmart y algún fondo de inversión entrarán en el capital con un máximo de un 20% del total, Bytedance (su actual propietaria) mantendrá el 80% restante. Aunque también podría ser que no fuera así, la operación está siendo cuando menos caótica.

Eso sí, las cifras son mareantes, se habla de que Bytedance valora TikTok en 60000 millones de dólares, y el plan es que TikTok global salga rápidamente a bolsa.

Si todos estos números son ciertos, y Bytedance saca 12000 millones por el 20% de TikTok Global (hay que recordar que TikTok China está fuera de todo esto), parece que más que una expropiación forzosa esto ha sido un gran negocio para Bytedance. Desde este punto de vista, más allá de algo de postureo, no parece probable que el gobierno chino vaya a impedir la operación.

Si habéis llegado hasta aquí, estaréis pensando, ¿qué sentido tiene todo este follón? Personalmente, el único sentido que veo a todo esto es que Trump salve la cara después de haber echado un órdago con el tema de TikTok. Y para hacerlo, ha tenido que pedir ayuda a dos empresas con las que tiene mucha cercanía (Oracle y Walmart).

Así que en resumen, Trump puede decir que TikTok está ahora bajo control americano, Oracle gana un cliente para su negocio cloud, Walmart acceso a los adolescentes americanos, Bytedance 12000 millones y el gobierno chino decir que no ha habido ninguna expropiación.

Todo tiene que cambiar para que siga igual.

@resbla