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China vs Elon Musk

Hace 6 años del lanzamiento del programa Made in China 2025 con el que el gobierno chino quería conseguir una posición de liderazgo a nivel global en tecnología. No sabemos qué indicadores manejan, pero es muy posible que muchos de ellos estén en verde.

Con ocasión de su Congreso Legislativo Anual, el gobierno chino está trabajando en una actualización del plan para los últimos años del Made in China 2025, y se habla de que ahora serán 7 tecnologías centrales en las que se centrará el esfuerzo de I+D+i.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/03/made-in-china-2025.mp3?_=1

 

Originalmente, en Made in China 2025 se definieron 10 tecnologías foco para la inversión de I+D+i. Tecnologías de la Información, robótica, tecnologías verdes, aeroespacial, tecnología marítima, equipamiento ferroviario, energía, nuevos materiales, biotecnología y agtech. No sólo se identificaron tecnologías, sino que se identificaron empresas líderes para cada sector.

El programa ha ido actualizándose, pero parece que habrá una muy importante en preparación para los últimos años del programa, y lo que más llama la atención es que pasamos de 10 a 7 «tecnologías centrales»:

Inteligencia Artificial, computación cuántica, semiconductores, genética y biotecnología, neurociencia y aeroespacial.

Es interesante ver cómo se han caído temas relacionados con energía, maquinaria pesada y nuevos materiales y áreas que podrían agruparse en «biotech», ahora se separan. También, tecnologías que antes estaban debajo de tecnologías de la información, ahora aparecen de forma individual.

Es imposible que haya una razón única para esto, pero especulemos con algunas. Para empezar, quizá China ya considera que ha «ganado» en tecnologías verdes. China es líder en energía eólica y fotovoltaica, tanto en fabricación como en base instalada. De hecho, es muy probable que también lo sean con el hidrógeno.

La maquinaria pesada, que tenía varios representantes en la lista original, desaparece en esta actualización. Cierto es que China ha avanzado también muchísimo en este ámbito. Lejos están los días en que China tenía que comprar maquinaria americana o alemana y sus fabricantes nacionales eran de tan baja calidad que no eran verdadera competencia. Sin embargo, puede que no sólo ese sea el motivo por el que no aparecen en la lista, sino porque la batalla ya no está tanto ahí.

Y en el caso de nuevos materiales, puede que el motivo sea que el plan busca resultados a corto plazo, y puede que el gobierno chino considere que esto está más en el reino de la ciencia básica, en el que por cierto, también han evolucionado de forma espectacular.

Pero lo más llamativo es lo que se queda, o más bien se amplía. Dónde originalmente decía tecnologías de la información, ahora dice Inteligencia Artificial, computación cuántica y semiconductores. Y dónde decía biotecnología, ahora dice biotecnología y genética además de neurociencia. Si además añadimos aeroespacial, resulta que básicamente tenemos el portfolio de inversiones de… Elon Musk. Al menos una gran parte, permitidme la licencia.

Claro que Elon Musk no está en semiconductores, pero sería muy raro que China no lo hubiese incluido teniendo en cuenta que es la batalla central de su guerra comercial con EEUU. Tampoco tiene inversiones en genética y biotecnología, aunque se podría argumentar que algunas de sus empresas jugarán un papel importante de forma indirecta en este sector. Tampoco tiene inversiones en computación cuántica, pero no somos los únicos que pensamos que puede que sea cuestión de tiempo.

Sin embargo, OpenAI, Neuralink, SpaceX son referencias mundiales en los sectores que China a elegido como foco.

Una cosa que parece clara, es que China pone el foco en las tecnologías pero espera que sean empresas las que den la batalla. El plan define crecimientos anuales de un 7% en presupuestos de I+D+i que llevará la inversión a niveles récord respecto al PIB. Pero aunque hay una importante parte dedicada a la investigación básica, hay también ayudas a startups y empresas, flexibilización en financiación bancaria y en regulación sobre inversiones.

Uno se pregunta cómo estamos de preparados por aquí para esta batalla. EEUU parece que lo tiene claro. De hecho, habla de una alianza internacional, pero no parece que piensen que Europa tiene mucho que aportar.

En Europa, y en España, se habla mucho ahora del Estado Emprendedor, pero si la cosa va a ir de que en el 2021 el «gobierno construya una fábrica de baterías«, parece muy poco y muy tarde. Hace 5 años este anuncio habría sido esperanzador, hoy es la constatación de que llegamos los últimos a la fiesta.

Mi recomendación para los estrategas que estén definiendo en qué «tecnologías centrales» hay que invertir, copien a Elon Musk.

@resbla

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innovación

La Luna no es un buen campo de golf

Hace 50 años, un astronauta jugó al golf en la Luna. Como buen golfista, Shepard era un poco fanfarrón y cuando pegó el segundo golpe dijo que «la bola volaría millas y millas». Nunca se supo dónde acabaron las dos bolas que jugó Shepard en la luna… hasta la semana pasada.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2021/02/apollo14.mp3?_=2

 

Hace 50 años en la Luna, en una zona llamada Fra Mauro, ocurría esto:

Después de cumplir los objetivos de la misión, y justo antes de volver a la Tierra, Alan Shepard sacó un palo de golf construido a partir de una herramienta que se utilizaba para recoger rocas lunares, dos pelotas, y consiguió que el golf fuera el primer deporte que se practica fuera de la Tierra (al menos por un humano).

El primer golpe fue bastante reguleras, y a pesar de que la Luna no es más que un bunker con rocas, Shepard consiguió impactar de forma bastante limpia a la bola y dijo aquello de que la bola volaría durante millas.

La primera bola se localizó pronto en las imágenes que tomó el Apollo, pero dónde acabó la segunda bola ha sido uno de los misterios más curiosos de la historia de la exploración espacial. De hecho, se ha estimado que debido a la menor gravedad y falta de atmósfera, un golpe de un profesional en la luna podría volar más de un minuto para recorrer tres kilómetros de distancia.

Finalmente, un fotógrafo y especialista en procesamiento de imágenes, Andy Saunders ha resuelto el enigma. Primero digitalizó los originales en alta definición, aplicó una serie técnicas para limpiar las imágenes lo más posible, y finalmente, localizó las bolas.

Y finalmente, con unos (relativamente) más sencillos cálculos, Saunders fue capaz de calcular que el segundo golpe no recorrió más de 40 metros. Eso sí, parece poco, pero teniendo en cuenta que Shepard llevaba un traje que ni siquiera le dejaba ver la bola y le obligó a dar el golpe con una sola mano, es casi un milagro que consiguiera dar a la bola.

La NASA y Shepard jugaron durante cierto tiempo con la idea de que esto fue una ocurrencia de el astronauta y que lo ocultó hasta el último momento. En realidad, no fue así. De hecho, Shepard entrenó el golpe vistiendo el traje de astronauta antes de la misión. Resulta que la NASA y él consideraron que sería algo que podía llamar la atención del gran público una vez los viajes a la Luna se habían convertido en algo bastante previsible y aburrido.

50 años más tarde, la semana pasada concretamente, el espacio vuelve a ser algo muy interesante. Millones de personas han visto como la SN9 de SpaceX se estrellaba al intentar aterrizar después de una prueba de vuelo a 10 kilómetros de altura después de una increíble maniobra de aterrizaje.

Y en una de esas coincidencias cósmicas, Jeff Bezos anunciaba ese mismo día que abandonaba su puesto de CEO de Amazon. Bezos quiere encontrar tiempo para las cosas que más le interesan ahora mismo, el Washington Post y Blue Origin.

Seguramente Bezos ha estado mirado con bastante envidia los éxitos (y fracasos) de SpaceX de su archienemigo Musk, y aunque es Blue Origin es poca broma, es obvio que se ha ido quedando atrás en esta nueva carrera espacial entre empresas. Todo el mundo espera que con Bezos «liberado» de Amazon, ponga a Blue Origin en supervelocidad.

Yo espero que también le quede tiempo para no acabar con The Expanse, pero lo que está claro, es que el espacio ahora vuelve a llamar la atención e inspirar de nuevo al gran público, y a los multimillonarios. No hacen falta truquitos para que prestemos atención.

@resbla

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Los unicornios acaban el 2020 con una fiesta

Las últimas semanas del año se están convirtiendo en una fiesta en la bolsa. Si los máximos históricos del Dow Jones no fueran suficientes, las diferentes OPVs de unicornios en estas últimas semanas están siendo explosivas.

Esto está generando muchas prisas para salir a bolsa para no perder la oportunidad, pero valoraciones que se multiplican por tres en cuestión de horas no dejan de ser muy sorpresivas y quizá indiquen que estamos ante una burbuja importante.

De todo esto hablamos en este #technobits de Capital Radio con Luis Vicente Muñoz:

https://resbla.com/wp-content/uploads/2020/12/IPOs-2020.mp3?_=3

 

El año 2020 recordará a algunos el final de los años 90 y las salidas a bolsa de las .com. El COVID no ha sido obstáculo para que este año hayan salido a bolsa más unicornios que el año pasado, pero es que sobre todo, las subidas de la cotización después de la salida a bolsa ha sido espectacular.

En los últimos días ha habido dos OPVs de quitar el hipo (perdón por el chiste malo), AirBnB y DoorDash.

Empecemos por DoorDash, la líder del reparto de comida a domicilio en EEUU después de sobrepasar este año a Grubhub. Hay que recordar que Uber intentó comprar GrubHub hace unos meses, pero terminó comprando Postmates, operación que se completó hace pocas semanas.

No cabe duda de que este ha sido uno de los sectores que se ha beneficiado de la crisis del COVID, y si en Europa tuvimos ya una ronda de compras y fusiones en este sector, es probable que esto marque una nueva fase de consolidaciones.

En todo caso, si la subida de un 86% en el primer día de cotización de DoorDash es impresionante valorando la empresa en más de 60000 millones de dólares, más lo es si tenemos en cuenta que la última valoración privada fue de 15000 millones.

Algo parecido pasa con AirBnb. Ya hemos hablado aquí del impresionante esfuerzo que ha hecho la compañía para adaptarse a la nueva realidad del COVID. Sin embargo, la empresa se valoró en Abril en 18000 millones, cuando el día de su OPV llegó a valer más de 83000 millones de dólares.

Las capitalización de estas empresas frente a sus últimas valoraciones privadas llaman mucho la atención, pero que en un día prácticamente doblaran su precio de salida dice muy poco de las valoraciones que cerraron los bancos que se encargaron del proceso. Si sumáramos las diferencias entre el precio de salida y el del cierre del primer día hablaríamos de unos 4000 millones de dólares que se dejaron sus dueños (y los bancos en comisiones) en la mesa.

Esta locura no es fácil de explicar. El dinero barato, el apetito cada vez más alto por el capital riesgo incluso por parte de inversores más «institucionales» lo explican en parte. No cabe duda de que la luz al final del túnel del COVID también anima a los inversores, y que el capital riesgo funciona como una bola de nieve. Cuánto mejor le va, más dinero tienen para invertir, y más se inflan las valoraciones. De hecho, este año será el mejor año de la historia de Y Combinator, ¿y adivinen qué harán con todo ese dinero? Invertir en más startups.

También ayuda en esos precios de locura que cuando estos unicornios salen a bolsa, en realidad ponen en circulación un porcentaje muy pequeño de su capital. En el caso de AirBnB y DoorDash menos del 10% de su capital salió a bolsa la semana pasada.

Todo indica que hay hueco para que la locura siga. Así que es muy probable que muchas startups aceleren sus planes para salir a bolsa. Una de las más esperadas es Wish, que sale a bolsa hoy (en su rango máximo de valoración). Pero todo este calentón en el mercado hace que se empiece a hablar de la OPV de Coursera, o incluso, de SpaceX. Aunque en este caso, si hacemos caso a los tweets de Musk, sería Starlink quien saliera a bolsa. Según están las cosas, es probable que esto le pusiera a liderar la lista de personas más ricas del mundo.

En cambio, otras están retrasando su salida a bolsa para intentar maximizar los fondos levantados y el beneficio para los inversores. Dos de ellas son Affirm y Roblox que han anunciado que esperarán al 2021, no sólo para intentar subir el precio de salida, sino también para poner un porcentaje más alto de la compañía en circulación.

Así que el 2021 tiene pinta de que seguirá siendo territorio abonado para salidas a bolsa que sigan rompiendo récords y aumentando la población de unicornios. Pero en algún momento, llegará el momento de la realidad.

Ni AirBnb ni DoorDash son ejemplos de empresas muy rentables. Para AirBnb, el fin del COVID seguramente traiga muchas oportunidades de negocio, aunque muchísimo tendría que ser para justificar esa valoración por ingresos. Pero en cambio para DoorDash, su mejor resultado ha venido precisamente por los confinamientos. ¿Qué pasará cuando la gente no se quede tanto en casa?

No seré yo quien diga que tenemos una burbuja gigantesca de unicornios, pero parece que va a dar igual a medio plazo, todo indica que la música no va a parar y la fiesta seguirá.

@resbla

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